Mario Rivadulla
Viernes 1,05,10
Estamos como quien dice a la vuelta de la esquina del 16 de Mayo, donde el país celebrará la más abultada y compleja prueba comicial en toda su historia. Un evento que constituye también el más exigente desafío a que se hayan enfrentado las autoridades electorales dominicanas. Se trata de nada menos que gerenciar un proceso donde más de dieciséis mil candidatos someterán al veredicto de las urnas sus aspiraciones a ocupar algo más de cuatro mil trescientas posiciones electivas.
Cierto que la actual Junta Central Electoral ya posee una probada experiencia desde las pasadas elecciones presidenciales efectuadas en el 2006, que llevaron al poder por tercera ocasión, segunda en forma consecutiva, al Presidente Leonel Fernández. Cubrieron el compromiso en forma ejemplar. No hubo dudas ni reclamos en cuanto al montaje de esos comicios ni a los resultados que arrojaron. Pero entonces la lucha estaba centrada básicamente en dos candidatos: el actual mandatario y su retador Miguel Vargas Maldonado, con un lejanísimo y nada incidente tercer lugar para el reformista Amable Aristy Castro. Ese proceso por consiguiente, no resiste comparación con el actual.
Por suerte, la Junta ha evidenciado hasta ahora haber tomado todas las previsiones para que las próximas elecciones sean las más ejemplares que jamás hayan tenido lugar en el país como pronosticó su presidente, el magistrado Julio César Castaños Guzmán.
El gobierno cumplió con la entrega a tiempo de los recursos que le fueron requeridos por la Junta. Los magistrados que la integran han trabajado con gran dedicación, sin límite de horario y cada quien aportando su mejor esfuerzo. Las decisiones han sido tomadas con estricto apego a la ley electoral sin ningún tipo de favoritismo. Todo amago de presión partidaria o mediática ha sido rechazado por la Junta. Se manejó con gran prudencia el tema de las movilizaciones partidarias de tal modo que no coincidieran para evitar incidentes, lo que ha arrojado resultados muy positivos. Se ha modernizado y eficientizado todo el proceso. Y las diferencias de criterio que en ocasiones han surgido entre los integrantes del pleno, propias por demás de todo organismo colegiado, han sido arbitradas y resueltas adecuadamente sin haber afectado la buena marcha del trabajo.
A tiro rápido de las elecciones, el proceso de organización está prácticamente cubierto en más de un noventa y cinco por ciento. La Junta ha sometido a pruebas su mecanismo de escaneo con apenas un porcentaje mínimo de fallo que no llega al 2 porciento. Y tanto el Presidente de la Cámara Administrativa, Roberto Rosario, como el Presidente del pleno, Julio César Castaños Guzmán, han afirmado y reiterado que el propio día 16 en la noche ya se sabrá quiénes serán los senadores y alcaldes electos. Todo un logro sin precedentes.
Queda solamente ahora esperar que los ciudadanos concurran a las urnas en forma ordenada. Y exhortar a cada quien a cumplir con el deber y el derecho cívico del sufragio, ejerciéndolo a conciencia, votando por los mejores, los más capaces, trabajadores y honestos. Porque si bien es cierto que hay no pocos que nunca debieron haber ocupado sus curules ni merecen volver a ellos, hay otros en cambio, de todos los partidos, que en los casos de aquellos que aspiran a reelegirse pueden presentar un expediente meritorio en tanto otros que están estrenando sus aspiraciones han demostrado en otras actividades poseer aptitudes que permiten predecir un buen desempeño.
El voto, por consiguiente, que es la gran arma que la democracia pone en manos del ciudadano para tomar decisión sobre los destinos del país y los propios, que sea de conciencia y no de conveniencia.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23, ?teledebate(a)hotmail.com?.
2010-05-03 13:43:51