Opiniones

A Pleno Sol Cuando los mudos hablan

Por Manuel Hernández Villeta

Los integrantes de la gran mayoría silenciosa, es el peso que inclina la balanza electoral, en cualquier contienda y en cualquier país.

Los conservadores, la masa uniforme que solo quiere pan –o riquezas- y paz, está por encima del deseo y las inquietudes de los partidos políticos.

Ningún partido político en la República Dominicana cuenta con la fuerza única, personal, para ganar sólo las elecciones.

Necesita tener bajo el brazo a los integrantes de los sectores más conservadores de la población, a esa mayoría silente que sólo actúa en política cada cuatro años durante el minuto de votación.

No responden a una clase determinada: hay empresarios, profesionales, obreros, desempleados, chiriperos e hijos de las calles.

Todos tienen como hilo conductual que los mezcla el deseo de pan y paz.

Fue producto de ese deseo de las masas irredentas y los conservadores, cansados de las montoneras y los generales de tela de Macario, que Rafael L. Trujillo Molina se levantó con el poder por 31 años.

Trujillo no fue ajusticiado por la mayoría silente, ni por los conservadores, sino por sus más estrechos colaborares, por contradicciones con su forma de proceder desde el Gobierno.

Fue la clase media, los profesionales, la juventud ilustrada, la que le hizo frente a Trujillo y no esa masa mayoritaria que sólo deseaba la tranquilidad que le daba la dictadura y el pan diario.

Joaquín Balaguer puso de nuevo sus pies en el Palacio Nacional, en medio de la sangre de la guerra patria de Abril. Los que fueron convidados de piedra en la revuelta, le dieron sustentación política a Balaguer.

La dictadura de un general de horca y cuchillo, como Trujillo, o un sátrapa ilustrado, como Balaguer, pueden utilizar la represión para mantenerse, pero su verdadero poder político está en el apoyo de los conservadores, de la masa silente.

Desafiando a los analistas políticos, los representantes de esa gran masa, no se inclinan por los partidos políticos, hasta le temen a esa turba-multa, por el contrario, prefieren al hombre providencial, el que les va a salvar de sus temores.

Pero su conservadurismo los lleva a dar pasos en el despeñadero. Buscando una falsa paz, crea a los dictadores, y sirve de columna fundamental a regimenes que conculcan sus libertades, su progreso, sus derechos humanos y su progreso.

La masa silente fue responsable de que Trujillo se mantuviera 31 años en el Poder, porque entregó sus libertades a cambio de la paz de los cementerios. Permitió y fue cómplice de ?Los Desconocidos? y ?Los Incontrolables? de Balaguer, por temor a otra revuelta armada.

Hoy, no son los militantes de los partidos políticos los que van a decidir el curso de las venideras elecciones congresuales y municipales.

La decisión vendrá del voto de los integrantes de los conservadores, la gran masa silente pondrán a un partido y a candidatos a ganar estos comicios.

El temor al futuro, va a llevar a esas masas a emitir su voto, no con miras a elegir síndicos, regidores, diputados y senadores, sino a ir desbrozando el camino para las elecciones presidenciales del 2012.

Cuando los silentes voten el 16 de mayo, abrirán las puertas al que puede ser el ganador en las elecciones presidenciales venideras, porque van a votar por su concepto de pan, paz, y progreso.

El partido que pierda, tendrá militantes prestos a cortar la cabeza del dirigente que encabezó la derrota. Mientras que los ganadores, levantarán en brazos a su próximo candidato presidencial.

¿Porqué unas elecciones congresuales y municipales pierden interés, y se convierten en la antepuerto de la preselección del próximo Presidente de la República?.

Se debe a los temores de la mayoría silente, a los temblores sociales de los conservadores. Los que nunca hablan, dejarán escuchar su voz el día 16, y darán paso a la purga de los perdedores, y levantar a un nuevo salvador.

Teniendo conciencia de pan, paz y circo, la mayoría silente todavía manda.

2010-05-04 20:47:52