Por Manuel Hernández Villeta
Francisco Franco fue el triunfador militar en la guerra civil española. A sangre y fuego sepultó a los grupos que deseaban hacer cambios profundos en esa España imperial.
Por años, poco importa cuantos fueron, su política de terror afecto a todos los españoles, llevando a una etapa negra en cuanto a la intolerancia y las violaciones a los derechos humanos.
Franco tiene que ser sometido al tribunal de la historia, como un violador de todos los derechos humanos, y un hombre que conculcó los derechos constitucionales de España.
Pero en España, a la caída de Franco, se dispuso una ley de amistad donde se dejaba sin castigo a todos los responsables de los crímenes del régimen.
Esa Ley de Amnistía permitió el retorno de los exiliados y puso en libertad a los presos políticos. Muchos cometieron crímenes políticos, ambientados en la lucha contra Franco.
El problema de la Ley de Amnistía, donde quiera que se aplique, es que beneficia a todos los que cometieron crímenes políticos, porque ante la ley, todos los ciudadanos son iguales, por lo menos en el papel.
La Ley de Amnistía en España benefició a los seguidores de Franco, pero tambièn permitiò el retorno de los exiliados, y que fueran liberados los presos polìticos. Se comenzó a trillar el camino hacia la democracia.
Violar el concepto de esa Ley de Amnistía, es traer a España de nuevo el fantasma de la Guerra Civil. Investigar los muertos de Franco, es también de obligación investigar los crímenes políticos de muchos líderes que tiene hoy esa naciòn.
El juez Baltasar Garzón cometiò un pecado Constitucional. Nadie está por encima de la ley, ni èl, que la representa y lucha por ella.
La Ley de Aministía fue un borròn y cuenta nueva que aceptò la sociedad. Nadie tiene derecho a volver a resucitar esos fantasmas.
Yo no soy partidario de La Ley de Amnistía en ningún país, creo que se deben juzgar a los culpables, y se ponga en libertad a los inocentes.
Nadie, sea de derecha a izquierda, tiene la potestad de matar a un ser humano por capricho o para mover una ficha de su escenario de poder.
Garzòn tenía que considerar la revisiòn de la Ley de Amnistía, y no violarla. Ha pagado por ello, y eso le cuesta el cargo y se va a un exilio, del cual regresará, sin dudas, con más poder que hoy.
Los pueblos tienen sus debilidades, y sus errores luego no se pueden retraer para desarrollar el culto a la personalidad. Ese fue el caso de Garzón.
Creo que es un magistrado ejemplar, pero cometió un error, y está pagando por ello. Espero su retorno, luego de que elimine sus demonios internos.
2010-05-17 19:48:17