Opiniones

A Pleno Sol Los Haitianos

Por Manuel Hernández Villeta

Los problemas haitianos no se vana resolver con la realización de Cumbres y cónclaves internacionales.

Haití necesita ayuda urgente, sin el sabor de los finos vinos de las reuniones internacionales, ni los alambicados discursos de los foros supremos.

El problema de Haití, es que día a día se aleja de la gran atención de los medios informativos, y su hambre y miseria extrema ya no atraen a la hora estelar de la televisión norteamericana.

He pasado revista a las decenas de cumbres que se han celebrado ene. Mundo, y de ellas prácticamente no ha salido nada práctico.

Con discursos no se solucionan los males y los problemas del mundo. Ya hay suficientes normativas y promesas, lo que queda hoy es trabajar.

La República Dominicana puede ser solidaria con la desgracia haitiana, pero nosotros no somos los responsables de la miseria de ese país.

No podemos los dominicanos echarnos sobre los hombros los graves problemas haitianos, porque somos víctimas de la misma marginalidad social.

Ahora mismo, no hay condiciones para que dejemos a un lado los problemas nacionales, la marginalidad de los dominicanos, para ir en auxilio de los Haitianos.

La República Dominicana aportó su dosis de sacrificio con Haití, en el momento en que se necesitaba la ayuda, cuando estaban los cadáveres frescos y el hambre clamaba por pan.

La crisis social y económica de Haití, es una responsabilidad de las grandes potencias, de esos imperios que saquearon sus tierras y aposentaron dictadores.

Las desavenencias sociales que padece Haití tienen su punto de partida en los malos gobiernos, llenos de corrupción y represión, que fueron apoyados, entre otros, por los Estados Unidos, Francia y Europa, en sentido general.

Podemos ser solidarios con Haití, pero ello no puede significar que nos alejemos de la realidad, y buscando efectos internacionales, retiremos el pan de nuestra mesa, para llevarlo a los del vecino país.

No tengo confianza en reuniones cumbres. De ahí no se pasa de disfrutar buenos pasteles y pronunciar discursos que se quedan en los titulares de periódicos.

No se debe perder tiempo en llevar auxilio a Haití; pero en primera fila tienen que ir las grandes potencias, que son las responsables de las desgracias de esa hermana república.

Dominicana tiene que seguir siendo solidaria, pero sin tirarse ese pez sobre las espaldas.

2010-06-02 21:27:41