Por Manuel Hernández Villeta
La crisis interna del Partido Revolucionario Dominicano es indetenible. Hay un choque de liderazgo, donde se va a imponer el más fuerte, y se aplastará a los débiles.
Ahora mismo todos son generales, todos son comandantes, nadie tiene el liderazgo del doctor José Francisco Peña Gómez para imponer el orden.
Cuando los partidos carecen de un líder carismático y que todos le respeten, surgen las tendencias y los amagos de división.
Los grupos particulares motorizan los partidos políticos, pero solo cuando sus trabajos son ejecutados sin intentar crear choques rompientes.
Por desgracia para el PRD, no se ha podido postergar la lucha de tendencias, de grupos y de posiciones.
El PRD de hoy no tiene un liderazgo fuerte que aglutine a todo el partido, pero está dividido en dos grupos fundamentales. Los demás, están para expresar su opinión sin mayores miramientos.
Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía son las dos grandes fuerzas que tiene hoy el PRD. De la lucha intestina, uno de los dos saldrá siendo el candidato presidencial del PRD.
Lo que se tiene es que evitar que los enfrentamientos produzcan heridas tan graves que puedan llevar a la división. Todavía se está a tiempo de evitar esas rasgaduras.
Nadie en el PRD está pensando en unidad interna, sino en salir a flote con su grupo, luego del fracaso electoral.
La tabla de salvación de Vargas Maldonado es capear el temporal y seguir en la Presidencia del PRD. Si lo echan de ese cargo, tendrá serios problemas para mantener sus aspiraciones de la candidatura presidencial.
Faltan dos años para que se vaya a las elecciones, y uno, para que el PRD escoja a su candidato. Es tiempo de precandidaturas y de medir fuerzas.
Creo que al día de hoy se puede evitar la división del PRD, pero si se profundizan los resabios, nadie unirá las partes del buey que más jala.
Recuerdo al doctor José Francisco Peña Gómez: Al PRD sólo lo derrota el PRD. Con divisiones, le espera otro fracaso electoral en los comicios presidenciales.
2010-06-04 21:31:32