Mario Rivadulla
TRABAJO CONJUNTO Y NO DENUNCIAS MEDIATICAS
Comenzando la semana, el Ministro de Industria y Comercio, José Ramón Fadul, suscribió unas declaraciones de tono explosivo denunciando la existencia de varios alegados ?carteles? empresariales que estarían, de común acuerdo, fijando precios a productos esenciales tanto alimenticios como en el sector de la construcción, violando así las normas de competencia propias de todo sistema de libre mercado en perjuicio de los consumidores.
La refutación a los señalamientos del funcionario no se hicieron esperar por parte del joven Presidente de la Asociación de Industrias, Manuel Diez Cabral, quien califica los mismos de falta de fundamento negando la existencia de los citados ?carteles?. Diez Cabral aclara que cuando un producto se vende en el mercado a un precio similar por diferentes empresas, no implica que éstas se hayan concertado para fijarlo sino que dicho precio, a consecuencia precisamente de la competencia, ha encontrado un nivel de estabilidad. Esto asi, debido a que los demás fabricantes e importadores tienen que acomodar sus precios a la marca de mayor preferencia y venta para evitar que la suya quede fuera del mercado.
En otro orden, Diez Cabral coincidió con Fadul en la conveniencia de crear la Comisión de Competencia y sobre la capacidad del sector productivo nacional para producir con eficiencia y desenvolver exitosamente sus operaciones en un marco de competencia frente al reto de los artículos fabricados en el extranjero.
Llama la atención el hecho de que no es la primera vez que el titular de Industria y Comercio expresa ácidas críticas, no siempre bien fundadas, contra el empresariado nacional, atribuyéndole presuntas irregularidades y situaciones que, de corresponderse con la verdad, toca a su despacho corregir en vez de denunciar. Tal es responsabilidad del funcionario y la misión que se espera del mismo, mediante la adopción de medidas oficiales en vez de señalamientos mediáticos.
El país está todavía saliendo a paso lento de los efectos de la seria crisis financiera internacional que si bien en nuestro caso provocó menos efectos adversos de lo esperado en comparación con otros países de nuestro nivel, se han dejado sentir y han afectado desde las actividades productivas y los niveles de empleo hasta las recaudaciones fiscales.
Apretar el paso para dejar atrás las últimas manifestaciones de la crisis en el más breve plazo posible es una tarea de la más alta prioridad. Y para lograrlo, es preciso dinamizar la economía al máximo de su potencial y crear mayor cantidad de empleos bien remunerados, única forma efectiva de combatir la pobreza, todo lo cual se traducirá en una reducción de la misma y mayores ingresos para que el Estado pueda ampliar la cobertura de los programas sociales que ofrece a través de la tarjeta Solidaridad, fortalecer el Desayuno Escolar y mejorar la salud y la educación públicas.
Lograrlo será posible en la medida en que los sectores público y privado aúnen esfuerzos, marchen al mismo ritmo y en igual dirección ayudándose mutuamente para alcanzar esos fines. Pero es obvio que la forma de hacerlo no es asumiendo actitudes protagónicas y poses populistas ni promoviendo denuncias mediáticas, sino buscando cara a cara respuestas a los problemas y trabajando codo con codo por su solución.
TELEDEBATE. Telefuturo.Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com? Viernes 18,06,10
2010-06-21 14:50:46