Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Lunes 21,06,10

La caótica condición en que se desenvuelve el tráfico vehicular en el país ha sido y seguirá siendo tema de constante permanencia y prioridad en Teledebate por los enormes perjuicios que acarrea. Cuando hemos advertido una y otra vez sobre la sangría en vidas humanas, lesionados, discapacitados y daños materiales que traen aparejados los accidentes de tránsito lo hacemos basado en datos estadísticos tan precisos como escalofriantes, pese a lo cual ni las autoridades ni la sociedad le prestan la atención que ameritan a la búsqueda de mejores niveles de seguridad.

Las cifras que apenas hace unos días se dieron a la luz pública sobre las ocurrencias vehiculares durante el pasado año son como para quitarnos el sueño. Nada menos que se registraron 44 mil 547 casos reportados, sin tomar en cuenta que hay muchos incidentes y colisiones de menor cuantía que jamás se ponen en conocimiento de las autoridades, ya sea por su relativa importancia, ya porque los conductores involucrados prefieren llegar a algún tipo de acuerdo en el mismo lugar del suceso, antes de someterse a los trámites siempre engorrosos y dilatados de un juicio. Vale recordar que los motores están envueltos en la inmensa mayoría de estas ocurrencias, sobre todo las de naturaleza más grave.

Ahora bien?¿saben de cuántas víctimas fatales estamos hablando? Nada menos que de 2 mil 385, un número que pudiera ser significativamente mayor si le sumamos las que ocurren con posterioridad al accidente en los hospitales adonde son llevados los heridos, muchos de los cuales no sobreviven debido a la gravedad de sus lesiones.

Otro dato todavía más trágico es que la edad promedio del 72 porciento de esas victimas fatales es apenas 24 años. ¡Vidas truncadas prematuramente a consecuencia de accidentes que en su gran mayoría son provocados por conductores ebrios o bajo los efectos de las drogas, de conducir en forma temeraria violando las más elementales normas de prudencia y legales, de exceso de velocidad y desconocer la luz roja, como causas principales¡

Pero el perjuicio no se detiene en esas cifras. A ellas se añade un alto número de heridos, muchos con lesiones incapacitantes que los obligan a un largo proceso de rehabilitación y que en no pocos casos, quedan con algún grado más o menos significativo de minusvalidez por el resto de sus vidas.

En cuanto a los daños materiales reportados, la cantidad también quita la respiración. Nada más y nada menos que el pasado 2009 alcanzaron el impresionante monto de 44 mil 547 millones de pesos, muy superior al mismo subsidio eléctrico.

Todo lo anterior justifica sobradamente la adopción de las más enérgicas medidas encaminadas a poner freno a esta inacabable hemorragia de vidas y pérdidas materiales provocada por la violación de las regulaciones de tránsito y la falta de políticas sancionadoras suficientemente fuertes para que constituyan un disuasivo a la imprudencia y la irresponsabilidad de quienes por más que se intente, no quieren entender a las buenas por lo que es preciso hacerles sentir todo el peso de la ley.

Hacerlo así no es incurrir en métodos dictatoriales ni abusar de los llamados ?padres de familia?, que a fin de cuentas lo somos todos o casi todos. Es simplemente ejercer la democracia con energía, el feliz término que acuñó durante su mandato presidencial el venezolano Rómulo Betancourt, para recordar a los insensatos de su pueblo que libertad no es ni puede ser puerta abierta para el libertinaje.

TELDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledbate@hotmail.com?

2010-06-22 13:33:56