Mario Rivadulla
Martes 22,06,10
Al Presidente Leonel Fernández se le está reprochando que en tanto se muestra abierto con la prensa extranjera, se manifiesta muy parco con los medios locales. Hay algo de cierto en ello. Y debemos agregar que también resultan muy espaciadas las oportunidades en que dirige un discurso al país para enfocar situaciones puntuales.
El doctor Leonel Fernández que hace uso amplio de la comunicación mediática en sus frecuentes viajes al exterior, muy de tarde en tarde convoca a un previamente seleccionado directores de medios para intercambiar en el curso de un almuerzo en el Palacio Nacional cuando quiere transmitir algunas opiniones sobre temas de su interés que no lo son siempre, al menos en igual medida, de los invitados, algunos de los cuales se aventuran a llevar su propia agenda de inquietudes. De ahí que comunicadores y medios locales le reclamen oportunidades más frecuentes de conocer sus puntos de vista sobre asuntos de candente actualidad.
Quienes a lo largo de la ya prolongada gestión de diez años del mandatario le atribuyen haber copiado en gran parte el estilo de Balaguer, recuerdan que éste en muy contadísimas ocasiones concedía entrevistas, mucho menos ruedas de prensa, bajo la premisa de que ?se es dueño de lo que se calla y esclavo de lo que se dice?. De citar, sin embargo, que el propio Juan Bosch, a cuya vera se fue perfilando el diseño político del futuro mandatario y hoy líder indiscutible del partido que fundara, repetía con frecuencia que ?en política es a veces más importante lo que no se dice que lo que se dice?. Pudiera pensarse, por consiguiente, que resulta una lección bien aprendida de su discípulo más aventajado.
El Presidente Fernández es lo que se conoce como un ?animal político?. Un hombre dedicado a tiempo completo al ejercicio público, con la mente focalizada en éste y midiendo cada paso y cada palabra en función de esa realidad y sus metas. Pero por ello mismo, tomando en cuenta además su larga experiencia como gobernante, tiene que estar consciente que aparte de ser la figura cimera de su partido lo es también del país por su condición de Primer Magistrado. Y si bien es inteligente que en el día a día, la responsabilidad del ejercicio comunicacional la asuman los funcionarios de la Administración en sus correspondientes áreas, hay ocasiones especiales en que se hace necesario escuchar su voz para despejar incógnitas, dar respuesta a problemas fundamentales y marcar la ruta a seguir.
Ahora que han pasado las elecciones congresionales y municipales y que aunque estamos pagando el precio de la resaca comicial, el país va recobrando el ritmo de su normalidad y sus acuciantes problemas retomando su habitual protagonismo, pudiera ser llegado uno de esos momentos en que el Presidente se presente ante la nación. La temática es tan variada como compleja: narcotráfico, crimen organizado, seguridad ciudadana, corrupción, impunidad, crisis eléctrica, economía, creación de empleos, deuda pública, déficit fiscal, obras a realizar. Cómo en fin, piensa su gobierno enfrentar estos puntos de prioridad y qué podemos esperar en términos de progreso, obras importantes y comunitarias y reducción de la pobreza en los dos años y dos meses que le restan de su gestión de gobierno.
El país necesita escucharlo del Presidente. Ojalá el mandatario no lo dilate por demasiado tiempo.
TELEDEBATE.Telefuturo,Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2010-06-23 12:46:08