Opiniones

A Pleno Sol El general contestarlo

Por Manuel Hernández Villeta

La principal contradicción de la guerra está en el sabor de la derrota. Cuando un gobierno y un presidente tienen que sentir en sus espaldas, los latigazos de la opinión pública pidiendo fin a una carnicería, vienen los culpables, y los choques frontales.

Pasó con el general de generales, Douglas MacCarthur, enviado a su casa, cuando no comprendió que la guerra de Corea llevaría a los Estados Unidos a un enfrentamiento con China, en una forzada tercera guerra mundial.

Douglas conocía las razones políticas, pero para él la guerra era aplastar al enemigo. Japón estaba rendido, cuando le lanzaron dos bombas atómicas, como forma de presentar los norteamericanos su potencia a la Unión Soviética.

El general de generales de los Estados Unidos hizo famosa su frase ?Volveré?, pero al pasar al anonimato del poder norteamericano, lanzó una verdadera consigna lapidaria: Los grandes generales no mueren, se esfuman.

Hoy, otro general choca con un presidente norteamericano. Stanley McChrystal es el jefe militar de la OTAN, valga decir de los norteamericanos, en Afganistán, y ha sido cancelado por el presidente Obama.

Es una derrota ocasionada por una guerra que se está perdiendo. McChrystal, de acuerdo con su última entrevista, es el jefe de una guerra que él mismo la presenta como perdida.

La opinión pública en Estados Unidos considera que esa es una guerra que ya se perdió, y todavía Obama no se plantea la salida de ese país.

El general cancelado cometió el pecado de ser el jefe de una estrategia en la que el mismo ha dejado de creer, porque no piensa que tiene el respaldo de los políticos y sus jefes civiles.

Los dos son víctimas. Obama, el presidente, y el general en su laberinto. Pero el gran perdedor es el pueblo norteamericano, que como pasó con Vietnam, está enviando a sus muchachos a morir a cambio de nada.

La separación del mando de McChrystal hace ver que los grandes generales son de carne y de hueso, tienen poder de vida y de muerte, pero en el fondo son peleles maniobrados por los políticos.

El sentimiento contra la guerra de Afganistán va a continuar creciendo en los Estados Unidos, y éste solo es un reflejo de las contradicciones por el poder, y la forma de utilizarlo.

McChrystal es graduado en la academia de WesPoint y la Universidad de Harvard. Hombre sanguinario de las Fuerzas Especiales Norteamericanas, e intelectual militar que juega a la cibernética. Un modelo de vida y muerte de nueva generación.

Macarthur triunfó como militar, pero los entretelones de las conveniencias políticas lo mandaron a ser simple materia de estudio en las páginas de la historia. McCrhystal no tiene la categoría de Douglas, pero sacado a patadas de una guerra cada día más impopular, y enfrentado al Presidente, para sobrevivir le queda un camino: la Política.

El próximo paso de este general rebelde, será ponerse la ropa de civil y ya veremos a donde llegue.

2010-06-24 12:07:29