Opiniones

A Pleno Sol La reelección la decide el pueblo

Por Manuel Hernández Villeta

La Reelección presidencial no depende del capricho de un hombre. Inciden y le dan fuerzas, coyunturas políticas y sociales y el rejuego del poder.

En consecuencia, la opinión del pueblo en torno al continuismo tiene razón de ser, si se permite la libre expresión de todos los sectores nacionales.

Por desgracia, en todo el discurrir de la historia dominicana, la reelección se ha impuesto, por la fuerza, en cualquiera de sus variantes.

La compra de conciencia, a cambio de un puñado de pesos, es una acción violenta, que busca conculcar las libertades individuales y colectivas.

La punta del fusil también puede ser un aliado de la reelección, como en una ocasión lo hizo el doctor Joaquín Balaguer.

Pero en la etapa moderna, la reelección la tiene que aceptar o rechazar el pueblo.

En consecuencia, se tiene que dar al pueblo la oportunidad de que diga a última instancia si rechaza o aprueba la repostulación de un gobernante.

Una valla colocada en un edificio de una zona céntrica no puede ser el destino, ni el camino a seguir en la historia reciente dominicana.

La reelección no se puede dar, donde el pueblo no la apoye.

A la fuerza las reelecciones han fracaso en toda América latina. Las dictaduras toman el poder por un instante, y luego se caen como un castillo de arena.

Los grandes dictadores, como Trujillo o Pinochet, fueron puños ensangrentados, que contaron con la simpatía de segmentos de población.

Hoy, cuando de nuevo se debate la reelección en el país, lo mejor es engavetar el tema por ocho o nueve meses, y que se retorne dentro de ese tiempo con el mismo.

Faltando tanto tiempo para las elecciones nacionales, hablar de reelección es fuera de tiempo y una acción a ser rechazada.

Lo más importante es tener siempre presente, que la reelección solo la dispone el pueblo.

2010-07-05 22:15:14