Decía el dirigente chino Mao tse tung que ?la política es una guerra, sin efusión de sangre y la guerra una política con efusión de sangre?, por ello cuando observamos los diferentes actores políticos y las diferentes fuerzas sociales que participan en el escenario de una campaña electoral no debemos extrañarnos de la lucha sin tregua que escenifican en ese escenario de confrontación y competencia. La lucha política y electoral que llevan a cabo los principales actores del proceso es con el animo de defender los interese económicos y materiales que el mismo representa para ellos, por esa razón ?la guerra? que implican las campañas electorales tienen sus razón de ser en los intereses que representara la fuerza política que resulte ganadora del proceso en marcha.
El hecho de que el desarrollo de las campañas impliquen luchas, competencias y contradicciones entre los principales actores que protagonizan dichos procesos, y que por otra parte estos procesos impliquen la persuasión del electorado por parte de las organizaciones políticas, para motivar el voto de los electores, con el fin de ganar mayor espacio social y político en las simpatías de los votantes, ello deja claramente evidenciado que la lucha electoral es el punto de partida para que los grupos políticos busquen ampliar sus espacios de participación económica y política en el Estado, como garantía de tener mayor incidencia en las instituciones que representan el poder del Estado..
Los procesos electorales se han institucionalizado en muchos países latinoamericanos, por eso se han venido arraigando en los gobiernos democráticos, ya que la celebración de elecciones de forma periódica, y en los plazos establecidos por la ley electoral del país en cuestión son el punto de partida para que los diferentes grupos y sectores políticos tengan una representación en los congresos y los ayuntamientos, en otras palabras las campañas electorales y su razón de ser, que son las elecciones se ha convertido en el medio de poder por excelencia para los diferentes grupos que apuestan a ganar dichos procesos.
Las campañas como escenarios de luchas que permiten que sus principales actores sociales y políticos compitan por el poder, exige que sus principales protagonistas pongan en marcha un proceso de comunicación, movilización y proselitismo, de forma que el candidato y la organización política ganen el voto mayoritario del electorado, ya que esa es la mayor garantía para ganar la posición publica por la que se esta compitiendo en el mercado electoral. En una contienda electoral en que las diferentes fuerzas sociales y políticas luchan por ganar las elecciones, el blanco principal son los electores, por ello la lucha debe concentrarse en la persuasión de la franja del electorado que esta indecisa y en mantener a los que ya son nuestros seguidores y simpatizantes.
Winston Churchil, el gran dirigente político ingles, señalaba que: ?las verdades de la guerra son absolutas, pero los principios que rigen su aplicación deben ser deducidos de las circunstancias en cada ocasión?. Las campañas electorales no escapan a esa realidad señalada por Churchil, ya que las mismas tienen rasgos propios que las identifican y las diferencian a la vez de otros procesos electorales, por eso cada campaña se desarrolla bajo condiciones particulares, por esa razón es aconsejable que cada proceso escoja su propia estrategia, poniendo énfasis en aquellos aspectos que mas la identifican con el electorado y tratando de ser singular y diferente, tanto en la organización como en la aplicación de los métodos de conducción de la misma..
En una campaña electoral la organización política debe asumir una estrategia que tenga como foco principal tanto al candidato, al partido, los candidatos adversarios, los distritos electorales y los medios de comunicación, ya que cuando se asume una estrategia electoral que asume el trabajo en equipo entre sus principales actores sociales y políticos se consigue concentrar las principales acciones proselitistas en aquellos segmentos mayoritarios del electorado y ello, como es natural, se traduce en mayor posibilidad de triunfo para el candidato.
El contenido del mensaje del tema central de campaña siempre deberá ser escogido porque sea vital para los electores, y ya sabemos que la mayoría de los ciudadanos en los países pobres están preocupados, de forma permanente, por la falta de empleo, educación, violencia social, criminalidad, falta de seguridad social, corrupción publica, venta y consumo de drogas y el aumento de los impuestos, entre otros. También sabemos que la falta de electricidad y de agua para grandes sectores de la población son preocupaciones y aspiraciones permanentes en el electorado de los sectores medios y pobres de muchos países de la región latinoamericana, por ello las campañas electorales deben constituir un proceso de comunicación permanente entre el electorado y el candidato, de manera que este establezca un dialogo efectivo con los electores, ya que ello se traduce en una ventaja sobre los candidatos adversarios que no tengan una comunicación efectiva con sus electores en el proceso de campaña.
Cuando el candidato es un buen comunicador y dialoga de forma efectiva con los votantes, el mensaje, que es el eje central sobre el cual gira la estrategia de una campaña electoral es determinante para tratar de convencer y persuadir al electorado y como el mensaje de campaña resume un conjunto de reflexiones y razonamientos por medio de los cuales el candidato trata de condensar las aspiraciones de la gente, para de esa forma tratar de persuadir a los electores para que voten por él y su organización, el mismo debe ser sencillo para que los votantes puedan y comprenderlo, pero a la vez el mensaje debe, en algunas de sus partes, ser polémico para poder encender, en los electores, pasiones de temor u odio hacia los adversarios, ya que esa es una condición necesaria para que el mismo pueda conmover los sentimientos de la gran masa de votantes.
Según nos dice Nicolas Maquiavelo, en política y en la competencia por la obtención y el dominio del poder: ?todos ven lo que pareces, pocos perciben lo que eres:..?a un príncipe no le es necesario tener todas las cualidades, pero si aparentarlas?. Con esta afirmación, el autor, quiere dejar evidenciado que un candidato que compite por la presidencia debe hacer ostentación y dar la sensación, como persona, de que por sus condiciones merece el puesto que aspira ocupar y como el electorado tiene su propia percepción sobre los valores y creencias que deben adornar al futuro presidente, ello le ayudara en su ruta a ocupar el puesto presidencial.
La confianza, y la creencia en si mismo, que tenga un candidato es determinante para poder desarrollar una campaña electoral exitosa, por esa razón frases como ?estamos ganados?, ?ya ganamos?, ?somos una fuerza invencible?, ?sólo Dios puede impedir este triunfo? son necesarias por que contagian a los electores y reafirman la adhesión de los seguidores y simpatizantes al candidato, ya que cuando la población percibe la apariencia de estar cerca del poder, termina apoyando a quien cree que será el ganador, por ello el candidato siempre deberá tener presente que en una campaña electoral la estrategia comienza y termina con la conquista de la mayor franja del electorado, que será la que votara para llevarlo al triunfo.
Evelio Arroyo: educationandfamily@hotmail.com
Publicado del libro ?Campañas Electorales? de su autoría
2010-07-12 22:20:05