Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

19,07,2010-07-19

La noticia donde se focaliza el interés público de ayer, de hoy y de los días subsiguientes es y seguirá siendo sin dudas el apresamiento de José David Figueroa Agosto y posterior entrega de su compañera sentimental Sobeida Félix Morel, pocas horas más tarde, en la vecina isla de Puerto Rico.

Sin restar importancia al hecho de que ya Figueroa Agosto esté en manos de las autoridades ni pretender aguarle la fiesta a nadie, hay sin embargo algunas incógnitas que quedan flotando en el espacio y a las que no se les encuentra una explicación razonable.

Primeramente ¿cómo es que a fin de cuentas Figueroa Agosto pudo fugarse en 1999 de una cárcel de máxima seguridad en la isla vecina, donde cumplía una sanción de 209 años, qué investigaciones se han llevado a cabo y qué complicidades y responsabilidades se han establecido?

A renglón seguido, ¿cómo pudo operar libremente un poderoso cartel de drogas en República Dominicana, adquirir propiedades multimillonarias y hacer vida social pública durante el siguiente decenio, pese a que aquí, además de nuestras autoridades, trabajan en coordinación la DEA, el FBI y la Interpol?

¿Por qué en todo este tiempo al parecer ni las autoridades de Puerto Rico ni las norteamericanas mostraran el menor interés en el fugitivo, al punto de que habiendo firmado años atrás el Presidente Leonel Fernández su extradición, la misma quedara sin efecto sin que, de acuerdo a lo revelado por Vincho Castillo, sin dudas mejor enterado que cualquier otro en el tema de drogas, la propia embajada de los Estados Unidos no hiciera ningún intento porque se llevara a efecto dicha orden?

¿Cuál es la lógica de que Figueroa Agosto, a raíz del escándalo desatado en el país sobre la forma en que escapó al cerco de la DNCD, pese a los cuantiosos recursos con que cuentan los carteles y de que también supuestamente dispondría él, fuera a buscar refugio precisamente a Puerto Rico, de donde se había evadido?

¿Cómo es posible concebir, salvo por extrema arrogancia, excesiva confianza o fuerte protección de gente muy influyente allá, aún después de haberse divulgado su presencia y la de Sobeida Félix en Puerto Rico comprando en una tienda como un par de turistas cualquiera, que Figueroa Agosto no buscara refugio en otro país en vez de continuar en tierra boricua?

¿Para qué operarse la nariz, usar peluca y blanquearse un tanto la piel mientras conservaba esos dos llamativos, singulares y muy visibles tatuajes en ambos brazos, que según las propias autoridades contribuyeron a su identificación y apresamiento?

El culebrón de Figueroa Agosto no ha terminado. Se abren ahora nuevos capítulos. Dizque en Puerto Rico, donde hay cúmulo de penas, lo juzgarán por narcotráfico y falsificación de documento público al estar provisto de un pasaporte con nombre falso. De condenarlo, la sanción se agregará a los 209 años que debe purgar por delitos anteriores ya juzgados. Difícil que la justicia dominicana le vea el pelo por estas playas, teniendo pendiente de cumplir esa larga sanción. Pero es muy probable, no del todo seguro, que en el camino surjan nombres y sean aireadas algunas complicidades no solo aquí, donde ya hay dos expedientes y detenidos por lavado de activos y sicariato criminal y al parecer alguna gente a punto del colapso nervioso, sino también en la isla vecina, porque no es dable pensar que todo este tiempo estuvo desenvolviéndose a la intemperie y huérfano de cómplice protección. Y a lo mejor también se despejan algunas de las incógnitas que antes apuntamos, que generan suspicacias y en algunos casos, desafían la más elemental lógica.

TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. teledebate@hotmail.com.

2010-07-20 14:38:40