Mario Rivadulla
Martes 27,07,10
Durante una reunión con alcaldes y directores municipales, electos y salientes, tanto la Presidenta de la Cámara de Cuentas, doctora Licelott Marte de Barrios como María Eugenia Batista y Jorge Ventura, funcionarios de la Contraloría General de la República, unieron sus voces para exhortar a los últimos a presentar sus cuentas claras y no desaparecer ni quemar archivos para evitar malos manejos a riesgo de, en caso contrario, tener que enfrentar las consecuencias legales que pudieran derivarse de acciones de esa naturaleza.
Penoso en verdad que se haga necesario dirigir exhortaciones de esta naturaleza a funcionarios que cesan en sus cargos, cuando lo normal es esperar que al entregar a los nuevos incumbentes tengan toda la documentación disponible y en regla, en particular la que se refiere al manejo transparente de los fondos. Es una evidencia de que, lamentablemente, existe la sospecha latente de posibles manejos dolosos de los recursos públicos que debieran tener un carácter sagrado.
Un funcionario que se respete, que tenga clara conciencia de su papel y responsabilidad y que entienda que a los cargos públicos se va a servir y no a servirse, tiene como motivo de orgullo para sí, su familia y la sociedad el poder exhibir una gestión limpia de toda sombra y motivo de suspicacia, particularmente en lo que se refiere al uso transparente de los dineros que administra.
No es lo que ocurre en no pocos casos. Es una situación bastante generalizada que no son pocos los ayuntamientos que no pueden presentar sus cuentas en orden. Se ha dado la situación insólita inclusive, de síndicos que han llegado a secuestrar los libros y documentos de sus respectivos ayuntamientos llevándolos para sus residencias como si se tratase de una propiedad personal ante el anuncio de que serían auditados por la Cámara de Cuentas y el temor de que acciones irregulares y reprochables pudieran quedar en evidencia.
Lo cierto es que a pesar de sus constantes quejas de precariedad de recursos y constantes reclamos de que se cumpla con el 10 por ciento del Presupuesto Nacional que establece la ley, no son escasos los ayuntamientos que manejan cantidades importantes de recursos tanto los recibidos por esa vía como por el pago de los impuestos municipales. Hay también muchas otras formas de enriquecimiento ilícito por vía del tráfico de influencias, comisiones, sobreprecios en las obras, otorgamiento de permisos, entre otras prácticas que se prestan a ello.
Las cantidades pueden ser importantes. Recuérdese que recientemente fueron sometidos a la Justicia el Síndico, el Tesorero y el Abogado de un ayuntamiento de Villa Altagracia, que no es precisamente de los que figura en la lista de los más prósperos acusados de acciones dolosas por más de 112 millones de pesos al cabo de una larga investigación. Instrumentar un expediente por alegados actos de corrupción con el endoso de elementos de prueba que tengan validez juridica ante un tribunal para sustentar un fallo condenatorio es tarea paciente y prolija.
Seguramente el llamado que encabeza y motiva este Tiro Rápido no será acogido por quienes al cesar en sus cargos no puedan presentar sus cuentas claras, por haberse amparado en los mismos para cometer todo género de hechos punitivos con tal de enriquecerse.
Y en este caso, lo único que procede es poner en marcha la acción de la Justicia. Porque corrupción la ha habido siempre, la hay y la seguirá habiendo en todas las sociedades del mundo. Lo que marca la diferencia es precisamente la impunidad en unos casos que la hace proliferar y la sanción en otros, que por el contrario la mantiene a raya.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. teledebate@hotmail.com
2010-07-28 15:33:54