Jueves 29,07,10
Mario Rivadulla
Por vigésima segunda ocasión resultó reenviado ayer el juicio promovido por la diligente y combativa Junta de Vecinos de Los Cacicazgos reclamando la demolición de la parte construída de la llamada Torre de Plata, que se pretende levantar en la calle Cibao Oeste, a un costado del hotel Dominican Fiesta. Se trata de un proyecto de 31 niveles en un área donde estaba establecida una densidad máxima de apenas 6, en un sector diseñado para residencias individuales, que comprendería 224 apartamentos y 3 niveles comerciales.
En lo que parece ser una táctica dilatoria para vencer por fatiga la resistencia y el accionar de la Junta, en esta ocasión el aplazamiento se produjo debido a la falta de uno de los abogados utilizados por la parte demandada, que involucra también a inversionistas extranjeros, principalmente el conocido empresario español Abel Matutes. Se argumentó que la presencia de dicho letrado era indispensable para la celebración de la vista, sin que se pudiera justificar por consiguiente, cómo teniendo esa condición no acudió a la vista que había sido previamente convocada.
Por nueva vez, la presidenta de la Junta de Vecinos, señora Rita Espaillat de Valdez, quien ha mantenido un activismo ejemplar en defensa de los legítimos intereses del amenazado vecindario, explicó a los medios de comunicación los múltiples motivos de carácter legal y social que restan toda validez a la obra.
Entre esas razones figuran el uso irregular del suelo, el inicio de la construcción sin planos aprobados ni licencias, inspecciones y permisos, en franca violación a todas las normativas y leyes vigentes sobre la materia, por lo que se constituye en una edificación ilegal. La misma desconoce y pretende atropellar los legítimos derechos de salvaguarda de la normal convivencia comunitaria y el tranquilo disfrute de sus hogares, adquiridos de buena fe dentro de un marco legal que ahora pretender ser violado, de un vecindario numeroso que, en caso contrario, vería además injustamente desvalorizadas sus propiedades. Frente a esta realidad, los argumentos enarbolados por los patrocinadores de la obra y algunos interesados defensores son de una total pobreza jurídica, social y moral.
El proyecto en cuestión no aporta ninguna infraestructura de soporte. Por el contrario, utilizaría los mismos servicios de agua potable, energía eléctrica, desechos sólidos y demás en un área donde ya se prestan en forma deficiente y en ocasiones, precaria. Adicionalmente, incrementaría la circulación vial con el agregado de no menos de 600 vehículos en una calle interior y estrecha, colapsada ya en cada ocasión en que el hotel Dominican Fiesta sirve de sede a cualquier evento, lo cual sucede con mucha frecuencia.
La Torre de Plata, destinada por lo visto a hacer valer su nombre a beneficio de unos pocos a cambio del perjuicio de muchos, ya lleva levantados 9 pisos. La construcción se encuentra detenida desde que la Junta de Vecinos inició el proceso legal en oposición a la misma. Esta acción se emprendió hace ya un par de años, reclamando la demolición de la parte construída de la obra que se encuentra en fase primaria, sin que hasta ahora se haya logrado que se dicte el fallo judicial correspondiente.
Pero es conveniente significar que en este caso no solo está en juego el legítimo interés y derecho de los vecinos para evitar el abuso que se pretende cometer por los promotores del infausto proyecto, basado en la arrogancia del poder económico. Lo que se debate es el derecho de los dominicanos y de este vecindario a defender sus derechos y su calidad de vida frente a un intento atropellante de desconocerlos, y de paso, la real independencia y credibilidad de la Justicia de la que se espera sin más dilaciones, el fallo correcto que haga honor a su nombre.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate@hotmail.com?
2010-07-30 17:14:29