Mario Rivadulla
Viernes 6,08,10
El envío del proyecto de ley del Poder Ejecutivo que promovería un ?uso prudencial?, tal como expresa, de los fondos de la Seguridad Social para ser invertidos en el mercado hipotecario ha generado por un lado reacciones de rechazo por parte del PRD y del obispo de La Vega, y por el otro, de que se tome en cuenta la opinión de los gremios obreros.
El tema de destinar parte de los recursos acumulados en el fondo de pensiones de la Seguridad Social, que al presente ya suman más de ciento nueve mil millones de pesos, a la construcción de viviendas económicas no es nuevo, sino que data de bastante tiempo. Tampoco lo es en este espacio en que lo hemos enfocado en diversas ocasiones.
Hace ya algún tiempo, quizás hasta tres años, el Banco Popular Dominicano auspició la visita al país de un calificado experto chileno en Seguridad Social. Hay que decir que el esquema dominicano está inspirado en gran medida en las experiencias sobre todo de Chile y Costa Rica. Tuvimos oportunidad de asistir a ese encuentro que contó con una nutrida asistencia. Durante su exposición, el charlista destacó las ventajas de invertir en el sector inmobiliario que brinda mayor seguridad y cuyo valor, en casi todos los casos, tiende a crecer de año en año a diferencia del dinero que por el contrario se va depreciando. La pérdida de valor adquisitivo del peso dominicano en las últimas tres décadas es buen ejemplo de esto frente al incremento del precio de los inmuebles.
Son los mismos argumentos en que hemos fundamentado nuestra posición favorable a que la Seguridad Social derive parte de los recursos que tiene acumulados al sector hipotecario. Pero además. con el agregado de que al financiar la construcción de viviendas económicas se contribuye por un lado a reducir el déficit habitacional que en nuestro caso es muy elevado y marcha en crecimiento cada año y por el otro, posibilitaría que muchos trabajadores asegurados, dependiendo del nivel de sus ingresos, puedan acceder a dichas viviendas financiadas a muy largo plazo y con intereses más bajos que los que pueda ofrecer la banca comercial.
No creemos justificado por consiguiente, el rechazo a priori del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo sin haberlo analizado y discutido. En cambio, consideramos válido el planteamiento del sindicalista Pepe Abreu para que el proyecto sea sometido a vistas públicas y tomada en cuenta la opinión de los sectores laborales, dado que se trata de recursos descontados a los propios trabajadores y que deben estar debidamente garantizados.
Más que simplemente rechazar el proyecto bajo el alegato de que esos fondos pudieran quedar en riesgo de ser utilizados con por el gobierno para otros fines, lo que procede a nuestro juicio es evaluar o establecer en su caso, los mecanismos adecuados que impidan que éste o cualquier otro gobierno pueda hacer uso de tales recursos, de tal modo que la inversión en el mercado hipotecario quede debidamente garantizada y a cubierto de apropiaciones indebidas que no sean exclusivamente las destinadas a los fines propuestos.
Al presente son es el sector privado, las AFP, las que administran dichos. Si el marco en que son manejados e invertidos al presente constituyen una garantía de seguridad ¿no es válida esa misma garantía de seguridad de que parte de ellos, al igual que están depositados al presente en bancos e invertidos en acciones de empresas, puedan ser destinados a la construcción de viviendas económicas con toda confianza, mayor fortaleza y posiblemente mejor rentabilidad?
Si es así o somos capaces de lograrlo, seguimos creyendo que invertir esos recursos en el sector inmobiliario financiando viviendas económicas para los propios trabajadores sería una excelente idea y una forma de darle un destino más beneficioso y seguro.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2010-08-10 13:02:30