Por Narciso Isa Conde
El artículo de Juan Bolívar Díaz titulado ?No exageres, Narciso? ha sido leído por camaradas, amigos y familiares ?y pienso que por muchos de sus lectores/as- como un recurso ofensivo que exculpa a la Policía Nacional de su medular criminalidad y me presenta como un mentiroso. Y es que lo que por momentos parece irónico o ambiguo, casi siempre discurre como afirmación.
El título de cualquier trabajo generalmente contiene el mensaje fundamental del autor. Y eso no se le puede escapar a un periodista experimentado como Juan Bolívar.
Igual pasa con los párrafos dirigidos a dudar de la conducta policial y a burlarse de quienes hicimos la denuncia de lo acontecido en la Plaza de la Cultura y puesto al desnudo la bestialidad policial en la cotidianidad.
En esta ocasión no solo fui testigo de los hechos, sino víctima directa y selectiva de esa bestialidad, por lo que di a conocer que me fracturaron tres costillas.
El Jefe de la Policía se atrevió a informarle al Presidente de la República que nadie me había golpeado y que era falso lo de las fracturas, mientras otros ponían en duda el hecho.
Esperé para escribir este artículo que la querella contentiva del informe del ortopeda Máximo Pericchi Eusebio y las pruebas gráficas de esa bestialidad policial, fuera depositada en la Fiscalía con la siguiente ?conclusión diagnóstica? del facultativo: ?fractura oblicua de las costillas séptimas y novena, y fractura conminuta de la octava costilla de la parrilla costal izquierda,,, lesión es curable entre los 60 y 90 días?.
El contenido de este informe es el mejor desmentido a los intentos de burlarse o de negar la veracidad de lo denunciado.
Están claras en esa demanda las responsabilidades civiles y penales.
Vamos a emplearnos a fondo para que este hecho no quede impune y para estimular reacciones similares frente a estos jefes policiales asesinos y a un cuerpo policial empapado en sangre y corrupción.
La demanda civil incluye una indemnización de 50 millones de pesos, que en caso de lograrse, sería destinada a ?compensar a las víctimas de la criminalidad policial pertenecientes a familias empobrecidas que lo merezcan, siempre bajo una modalidad que no deje dudas de su bien destino y que garantice la transparencia de las asignaciones y su fiscalización por la sociedad?.
Quede claro que no perseguimos ningún interés de lucro o compensación personal. Esto por si la mezquindad de algunos llega al colmo de acompañar lo de mi supuesta exageración con el atrevimiento de sembrar dudas sobre el real sentido de esta demanda judicial.
2010-08-16 14:05:55