Opiniones

Los procesos electorales, el tribunal de elecciones y los actores políticos

En el escenario de una campaña electoral concurren una serie de actores políticos y sociales, que es necesario identificarlos, para de esa forma poder realizar un trabajo de captación de votantes que contribuya a la aceptación y crecimiento del candidato en el seno de la población y del electorado. El actor principal y figura central de una campaña electoral lo es el candidato. En ese mismo orden y como actor que sirve de apoyo y proyección al candidato esta la organización política que lo sustenta y le sirve de sostén político en su lucha de cara a las elecciones con el fin de obtener el poder.

Cada sector social o los actores políticos del proceso electoral juegan una función en el desarrollo de la campaña, por ejemplo el equipo de campaña juega una función de primer orden en la promoción de las propuestas políticas del candidato , en ese mismo orden los miembros de la organización política que respaldan y promueven las propuestas de este desempeñan una función de importancia en el posicionamiento que debe lograr esa candidatura en su lucha por alcanzar su principal objetivo, que es la obtención del poder político. por medio del voto de los ciudadanos.

Entre los actores que participan en el desarrollo de una campaña tenemos los electores que conforman el conjunto del electorado votante. Los electores son los receptores de las propuestas de los candidatos de las organizaciones políticas y a ellos corresponde, el día de las elecciones, ir a votar para elegir cuál de los candidatos competidores será el ganador del proceso electoral.

El electorado, como es natural, esta conformado por los diferentes sectores sociales y económicos que conforman la sociedad, por ello como actor que protagoniza el proceso de campaña debe ser estudiado a cabalidad por los candidatos que desean ganar su apoyo, ya que al igual que cualquier organismo viviente, el electorado de un país tiene sus propias necesidades y sus propias aspiraciones, por ello es una tarea importante del equipo de campaña y del candidato descubrir cuáles son las necesidades mas urgentes que el electorado aspira a satisfacer c cuando el candidato ganes las elecciones.

Las organizaciones políticas, como actores permanentes de los procesos electorales, no sólo tienen el compromiso de llevar a sus candidatos al poder, sino que también sobre estas recae la responsabilidad de sembrar y promover los valores ideológicos y doctrinarios que sirven de apoyo a la propia estructura de la organización, además es responsabilidad de las organizaciones política que el candidato realice una buena gestión una vez gane las elecciones y llegue al gobierno. Las organizaciones políticas al ser sociedades intermedias, que canalizan las necesidades de la sociedad para que el Estado les de soluciones a las mismas, tienen el compromiso de ser vigilantes permanentes para que el candidato cumpla con un por ciento importante de sus promesas de campaña,

ya que si una vez el candidato llega al poder se olvida de sus compromisos con el electorado, en una situación similar no sólo se debilita el propio candidato y la organización política que no cumple, sino que la propia democracia como instrumento, que ha posibilitado el paso de ese candidato al poder se ve reducida en su credibilidad frente al electorado y frente a los sectores sociales que observan la actitud de falta de compromiso de los actores políticos, por ello se debe hacer un esfuerzo para que los proceso electorales constituyan procesos diáfanos que contribuyan a fortalecer la legitimidad del proceso político democrático de sus naciones, ya que no debemos perder de vista que la democracia representativa ha sido desvirtuada, en su contenido y procedimientos, por los organizaciones políticas que están llamadas a preservarla y defenderla y por ello cada día estamos acudiendo a ver que el proceso democrático representativo es cada vez menos representativo, ya que las organizaciones políticas en su lucha por los intereses sectoriales y personales han debilitado, de mas en mas, todas las instituciones representativas del sistema democrático, por ello es un imperativo que el sistema democrático representativo sea desplazado del escenario político y electoral político de muchos países de la región latinoamericana para darle paso a un sistema de participación política y social donde los ciudadanos sean ente proactivo que participan y protagonizan el proceso político e institucional de los países de la región, siempre tomando en cuenta en no hacer causa común con ideologías con tendencias totalitarias.

En muchos países latinoamericanos, donde las instituciones democráticas son débiles, encontramos, en algunos casos, que las campañas electorales han estado permeadas por actores políticos que han perjudicado estos procesos y el desarrollo democrático e institucional de sus naciones, ya que han aprovechado las funciones publicas que ocupan en el Estado para ponerlas al servicio de los candidatos y las instituciones políticas a las que pertenecen, perjudicando con ese comportamiento a los electores y a las instituciones políticas adversarias y con ese comportamiento imponen candidatos en base al dinero y a las compras de votos durante los proceso electorales, y aunque también se han verificado comportamientos fraudulentos en los partidos políticos de oposición, todo parece indicar que la mayor cuota de responsabilidad recae sobre los partidos que han ejercido el gobierno, esto así porque la actitud y cultura fraudulenta en materia electoral y política en algunos países de la región latinoamericana se ha verificado en algunos procesos electorales, y aunque no ha sido una tarea exclusiva de los gobiernos de turno, sí se puede afirmar que por manejar mucho mas recursos públicos que los partidos de oposición, éstos tienen mayor posibilidad de volcar los mismos a favor de los candidatos políticos que son sus parciales políticos, lo que se traduce en debilidad para las instituciones que sirven de sostén al sistema político democrático en estos países.

En toda nación democrática los derechos y representación de las fuerzas políticas minoritarias deben ser reconocidos y respetados, sin embargo ese respeto debe nacer del trabajo que esas organizaciones y sus dirigentes realicen en beneficio del crecimiento institucional de una nación. Cuando una organización política tiene la visión y la dedicación para desarrollar una labor de carácter permanente a favor de sus miembros y de la sociedad en su conjunto, ello le ayuda a construir espacios sociales de participación política y social, sin embargo cuando la labor política y electoral sólo se circunscribe al periodo de campaña electoral con el solo fin de convertirse en parte de la red clientelar que arrastran las campañas electorales, en esos casos con un comportamiento similar no se ayuda a construir un país con instituciones políticas, económicas y sociales fuertes.

En las elecciones que se celebran en nuestro país, la Republica Dominicana, entre los actores políticos que participan en dicho proceso, encontramos decenas de pequeñas organizaciones políticas que han hecho de las campañas electorales un escenario propicio para ser beneficiarios del clientelismo político, que no sólo es practicado por las grandes organizaciones políticas a favor de sus seguidores, sino que el mismo ha adquirido un carácter institucional en la medida que el tribunal que sirve de arbitro a los procesos de elecciones ha venido reconociendo a decenas de organizaciones políticas que actúan, la mayoría de ellas, en el ámbito electoral y político, mas inclinados a ser tomadas en cuenta en la repartición económica que hace el Estado a través del tribunal de elecciones, que por una verdadera vocación por construir verdaderas organizaciones políticas con autenticas vocación de servicio a favor del fortalecimiento de las instituciones democráticas y su sistema político.

Lo que ayuda a un país a construir instituciones fuertes es el trabajo conjunto de todas las instituciones orientado hacia un fin común y donde los intereses colectivos tengan preponderancias sobre los intereses individuales, ya que no debemos perder de vista que donde los intereses individuales prevalecen sobre los intereses colectivos el reinado de la estabilidad y el crecimiento de la sociedad es efímero y el colapso de las instituciones se hace realidad mas temprano que tarde, por eso los niveles de corrupción publica, el aumento de la criminalidad y la delincuencia nacen, precisamente, de esa debilidad que van arrastrando las instituciones del Estado, producto de que los procesos electorales al ahondar los niveles clientelistas con que se manejan los recursos públicos, en vez de fortalecer a las instituciones publicas y privadas, contribuyen a debilitarlas, por eso los procesos electorales deben ser espacios para ser protagonizados por quienes están interesados en construir verdaderas instituciones políticas al servicio de los mejores intereses del país y no meros instrumentos al servicio de un grupo en una coyuntural electoral..

Evelio Arroyo:educationandfamily@hotmail.com

Publicado del libro ?Campañas Electorales? de su autoría

2010-08-31 12:23:42