Por Fernando A. De León
Nueva York.-Los flancos mediáticos encargados de presentar una idónea imagen del presidente deben acudir en su auxilio, cuando éste diserte sobre temas escabrosos que no desea abordar públicamente.
Por ejemplo hubo que darle la mano al presidente intervenir y extender sus explicaciones y conceptualizaciones, cuando señaló que los medios televisados y radiofónicos están infestados de pornografía y otras obscenidades, y señalar además que poderes enquistados en las comunicaciones han frustrado y marginado al talento dominicano, y las plazas, sobre todo la televisiva, han sido invadidas por extranjeros.
Aunque el presidente y los comunicadores que recientemente tocaron el tema de las malaspalabras y maledicencias que dicen algunos periodistas en varios medios, también la retaguardia mediática del mandatario debió darle la mano y denunciar lo que él no quiso exponer: que además de extranjeros, tal parece que ahora para incursionar en la pantalla chica, tal parece que una de las condiciones es la de ser manifiestos y abiertos homosexuales.
No entienden que en su disertación-entre líneas- el mandatario condena que debido a ello, además de la holgazanería y la delincuencia de este estadío histórico, con lo antes señalado habrá toda una legión de jóvenes que se desviarán forzadamente hacia esa orientación sexual, lo que en consecuencia, relegará y condicionará el talento, a esa condición. Además, sin que muestren aversión a esta tendencia sexual, tampoco comprenden que el mandatario quiere decir ¡basta ya, tenemos suficientes con los homosexuales del patio, que también tienen suficiente talento!
Pero también los defensores de su gestión debieron darle un espaldarazo y hacer extensivo lo que tal vez es una de las preocupaciones del mandatario. Nos referimos que además de considerar que la Comisión de Espectáculos Públicos y Radiofonía es infuncional, algunos medios se han convertido en antros de corrupción donde se vende lo inimaginable y debido a esto es que ciertas comunicadoras que se precian de divas y beldades parecen tener el don de ubicuidad, porque aparecen casi simultáneamente en varios programas de animación, entretención y también de opinión.
Además no entendieron que el presidente, tal vez por ciertos compromisos prefirió callar sobre las perversidades de algunos ejecutivos y puntales de los medios de comunicación, que condicionan la colocación de algunas de esas divas en programas estelares de uno que otro medio televisivo.
Pero en verdad que a veces los voceros del gobierno son indulgentes, no aydan al presidente a que se exprese en el sentido de que ahora animador es cualquiera, y sólo basta con vociferar y colocar frases altisonantes para triunfar como presentador.
Son tan lentos los encargados de bien publicitar las acciones del mandatario que no dieron la precisa lectura al mandatario que presumiblemente quiso decir, que hay un nepotismo asqueante en los medios televisivos y otros, donde se repiten los apellidos de familiares, pero no los talentos; confirmando aquello de que escasamente las segundas partes son buenas.
Por último deben alentar al presidente que rechaza las palabrotas de algunos periodistas y comunicadores, y sobre todo convencerlo de que no debe tenerle fobia a la última palabra de alfabeto español: la ?Z?. Es cuanto
El autor es periodista miembro del CDP, en Nueva York.
2010-09-16 20:50:46