El fracaso de la privatización demanda un nuevo modelo de propiedad y gestión en el sistema eléctrico
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La privatización impuesta por el Banco Mundial y el FMI, impulsada por Leonel Fernández y aceptada por la cúpula del PRD, fracasó después de haberse deteriorado el estatismo clientelista y corrompido que rigió el sector eléctrico nacional durante 35 años después de la tiranía de Trujillo.
BALANCE TÉTRICO DE 10 AÑOS DE PRIVATIZACIÓN
A diez años de haberse realizado la ?venta? de las acciones de la CDE, los privatizadores no han podido exhibir el logro tan siquiera de uno solo de los objetivos que se utilizaron como argumentos para justificar el despojo de ese patrimonio estratégico al pueblo dominicano, pues:
? Las esperadas inversiones para el sector no han llegado. Al contrario, la tímida recapitalización intentada fue financiada con recursos provenientes de aumentos de tarifas. Esto, por un lado, explica el estado actual de atraso tecnológico del parque energético que proyecta un agravamiento de la crisis en el corto y mediano plazo y, por otro, el alto costo del kilovatio/hora que estamos pagando los dominicanos, US$ 0.26, precio muy por encima del que paga el resto de los países del continente, el cual oscila entre los US$ 0.10 y US$ 0.15
? El subsidio al sector, que para el año 2000 era en promedio 180.0 millones de pesos, equivalentes a 11.1 millones de dólares, para este año se proyecta en 700.0 millones de dólares, que a la tasa actual alcanza la suma de 19 mil millones de pesos. En fin, el subsidio al sector, declarado a través del Presupuesto Público, lejos de ser eliminado, desde agosto del 1999 a la fecha, tiene un acumulado que sobrepasa los 6, 000 millones de dólares. Suma que, de acuerdo a los especialistas es harto suficiente para haber resuelto de forma definitiva el problema energético del país. Este monto no incluye, por supuesto, otras transferencias hechas por el Estado a favor de los grupos privados del sector, a través del aprovisionamiento de combustibles a los generadores, contratos de venta de energía a clientes no regulados con tarifas subsidiadas, transferencias a través de mecanismos violatorios a la Ley de Electricidad, entre otras.
? En vez de crear un mercado energético competitivo, la privatización transformó lo que originalmente fue un monopolio estatal en un oligopolio privado que de más en más queda bajo el predominio monopólico de empresa norteamericana AES Corporation.
? La gestión privada ha sido totalmente ineficiente, obligando incluso a la recompra de las quebradas empresas distribuidoras a un costo mayor que el precio al que previamente se habían ?vendido?. La acciones de las distribuidoras EDENORTE- EDESUR Y EDEESTE fueron ?vendidas? por el Estado en agosto del 2009 por 321.2 millones de dólares. Sin embargo, unos años más tarde debieron ser recompradas por éste, por la suma de 907 millones de dólares, más del doble del precio de ?venta?.
? Si antes de la privatización la confiabilidad del servicio era precaria, en la actualidad la ausencia de ésta es absoluta, hasta el Palacio Nacional sufre los apagones. Mientras las tarifas aumentan y las facturas se disparan a niveles insoportables.
? Por último, más que un marco legal que promoviera el desarrollo del sector y garantizara el interés nacional se creó una ley que fracciono la corporación en tres sectores y muchas empresas, la que lo convirtió en un escenario de competencia y lucro particular y facilitó el chantaje de los grupos privados metidos en el negocio, con lo cual, de hecho, se ha anulado toda posibilidad de regulación real por parte del Estado.
En Resumen:
Las ganancias de las empresas privadas (extranjeras y criollas), los leoninos contratos con las empresas generadoras, el tristemente famoso ?acuerdo de Madrid?, la tolerancia estatal a la sobrevaluación del costo de energía, la distorsión del subsidios convertido en regalo a la ineficiencia y a la especulación del sector privado, la autorización de compra de electricidad a los generadoras sin pasar por las EDES?
?la conversión de los apagones en un mecanismo de chantaje, el cobro a los usuarios responsables de energía (provocando la acumulación de enormes deudas no saldadas) y la evasión de pago tolerada por el Estado a cargo de los grandes consumidores, las pérdidas crónicas en la distribución de energía a causas de la irresponsabilidad del sector público y privado?
?las violaciones a la ley concediéndole derecho a transmisión de electricidad a empresas privadas con fines especulativos?
?han ocasionado un verdadero desastre energético bajo el esquema privatizador que dura ya diez años y aun así hay quienes pretenden profundizarlo y generalizarlo.
DEVOLVERLE AL SECTOR ELÉCTRICO EL CARÁCTER PÚBLICO
El despojo de tan estratégico recurso fue llevado a cabo mediante mecanismos espurios y faltos de legitimidad, apoyados en infames campañas mediáticas, en momentos de gran confusión política en nuestro pueblo y gran parte de la humanidad.
Nuestros pueblos y barrios que hoy padecen prolongados apagones y altas tarifas resultados de ese acto de pillaje tienen derecho a saber todas las patrañas que fueron utilizadas para cometerlo y está en el deber de rescatar como patrimonio publico el parque energético nacional. Es una lucha legitima.
La electricidad debe ser un servicio público, no un negocio o escenario de lucro y especulación. El sistema a establecer y el modelo de propiedad y gestión a implantar deben garantizar ese propósito en estrecha relación con tecnologías, relaciones de producción y distribución, y métodos productivos que no empobrezcan ni a los seres humanos ni a su entorno natural.
La sociedad tiene el derecho a la recibir la energía al mejor precio posible, sin apagones, sin sobre-facturación, sin cobro de energía no servida, sin daños colaterales al patrimonio natural y al ambiente; con subsidios bien estructurados, destinados a favorecer exclusivamente a los usuarios mas pobres (que apenas representan el 8% del consumo) en tanto no se logre la total auto-rentabilidad del sector.
El pueblo tiene derecho a disponer de un sistema eléctrico que opere sin fines de lucro privado y que sea gestionados en función del interés de todos/as los/as usuarios/as y del desarrollo nacional.
ALTO A LAS INTENCIONES DE AMPLIAR LA PRIVATIZACIÓN
El Banco Mundial, el FMI, Leonel Fernández y Celso Marranzini quieren seguir imponiendo la idea de que el sistema eléctrico debe ser manejado como negocio a favor de unos pocos y no como un servicio público eficiente subordinado al interés social y al derecho a una vida digna para nuestro pueblo.
La tarjeta eléctrica montada sobre los actuales niveles de privatización va en la peor dirección y la intención de privatizar lo que todavía es propiedad pública profundizaría ese nefasto proceso antinacional y antipopular.
Esas elites políticas y económicas aspiran a privatizar el sector en mayor escala, traspasando toda la generación y la transmisión del sector privador, verticalizando las decisiones en su favor y eliminando todo tipo de protección a los sectores de bajos ingresos. Sin tocar las exorbitantes ganancias de las generadoras, los contratos leoninos y sus prácticas especulativas, se abocan imponer la idea de brindar energía cara solo a quien pueda pagarla y en la cantidad que pueda hacerlo.
Marranzini es del sector privado con intereses propios dentro del sistema, por lo que el paso de las EDES a su control y su soterrada pretensión de otorgarle a las generadoras privadas poder sobre la trasmisión de energía y sobre otras áreas de la generación, se inscribe dentro de la lógica de la conversión del servicio energético en negocio privado y en privilegio de los que pueden pagar electricidad como mercancía generadora de enormes ganancias capitalistas. Por su mente no pasa la noción de la energía como servicio público, palanca de desarrollo y derecho colectivo en una sociedad moderna.
A sus propósitos privatizadores y a su interés de cobrar apagones y electricidad cara a los sectores de bajos y medianos ingresos, de expulsar del sistema a las familias empobrecidas en extremo y de elitizar el consumo de energía, responden los cambios de administradores en las EDES impuestos por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM). La intervención extranjera se potenció con esa medida entreguista del gobierno.
PROPÓSITOS Y DEMANDAS
Por eso urge crear conciencia nacional en dirección a redefinir el sistema eléctrico como servicio público y el suministro de la energía eléctrica como un deber del Estado, a través de un nuevo modelo de propiedad, tecnología y gestión que garantice el cese de los apagones, costos producción bajos, sanidad ambiental y precios accesibles a toda la sociedad. Esto exige:
? Desprivatizar el sector. Recuperar las empresas públicas privatizadas y nacionalizar progresivamente los negocios relacionados con la generación de energía dentro del sistema.
? Eliminar los contratos leoninos y obligar en el contexto de la recuperación de la propiedad pública a compensar al Estado y a la sociedad de la estafa de que han sido víctimas.
? Erradicar el lucro, el beneficio, las ganancias privadas en el manejo de las empresas eléctricas. Bajar los costos de operaciones y reducirlos aceleradamente mediante una restructuración tecnológica y administrativa, lo que conlleva un esfuerzo persistente en favor de fuentes alternas de energía que no dañen el ambiente.
? Integrar vertical y horizontalmente (generación, transmisión, distribución y cobro) en un gran consorcio público democráticamente controlado, poniéndole fin a la división impuesta por el Banco Mundial.
? Crear un nuevo modelo de gestión, que preservando el carácter público y social del sector impida toda práctica clientelista y toda corrupción en su sistema de administración; incorporando la contabilidad abierta, la administración por concurso y la co-gestión entre el Estado, los trabajadores y la ciudadanía, así como formas de autogestión.
¡Recuperación a favor de la sociedad de todo el patrimonio eléctrico privatizado!
¡Servicio público basado en la propiedad y el control social!
¡Modelo de gestión democrática, con contabilidad abierta, control ciudadano y ambientalmente sustentable!
¡Electricidad accesible para todos/as y cero apagones!
¡A movilizarnos para lograrlo!
Coordinación Central Movimiento Caamañista (MC)
2010-09-22 15:03:09