Opiniones

«Entre Chanza y broma»

Mirador

«Entre Chanza y la verdad se asoma»

Héctor Tineo

«Entre chanza y broma la verdad se asoma», escuchamos decir muchas veces al abuelo Julio Nolasco. En la República Dominicana una parte de su denominada ?elite intelectual? no pierde oportunidad para subestimar la capacidad de los dominicanos y dominicanas. Actúan como los únicos poseedores de la verdad. Sin embargo, hace tiempo que la sociedad dominicana aprendió a interpretar las palabras de sus protagonistas. Sabe que un «chiste» o una conclusión «enjundiosa», con frecuencia expresa el odio o la carga de prejuicios, que el protagonista no se atreve a decir en público.

El libro «La Democracia Revolucionaria», imágenes y documentos del Gobierno Constitucional con respaldo Popular, presidido por Juan Bosch en 1963, de René Fortunato, brinda al país una oportunidad para saber que aún tenemos voces que quieren imponer sus ideas por encima de la verdad histórica. Un esfuerzo absurdo en la era del conocimiento y la comunicación, pero entendible en la RD, pues Bosch fue un «perturbador» para los que soñaron con tomar los espacios de poder y privilegios que disfrutaron la familia Trujillo y los beneficiarios de la Dictadura. Bosch, creía en la igualdad social, un «atrevimiento».

En 1963 aún se aceptaba que había dominicanos y dominicanas de primera, segunda y hasta de tercera. Con el voto del 59.80% de los dominicanos y dominicanas que acudieron a las urnas el 20 de diciembre de 1962, Pensó llegó el momento para impulsar transformaciones que eliminaran las desigualdades socioeconómicas que veía en 1963. «Mi filosofía política se fundamenta en una democracia revolucionaria, dedicada a la promoción de la libertad dentro de un contexto de rápidas reformas económicas. Somos democráticos porque queremos preservar y aumentar las libertades políticas y somos revolucionarios porque queremos darle a esas libertades políticas un sentido de justicia social».

Juan Bosch también sostenía en 1963, que los bienes de los Trujillo y sus testaferros tenían que ser rescatados para que formaran parte del patrimonio nacional. Mas, «a democracia tiene que mantener cueste lo que cueste, si no quiere desacreditarse y destruirse: las libertades públicas y la honradez». Pena que el pensamiento de Bosch no haya podido imponerse a los prejuicios. El nuevo aporte de René Fortunato abona la tierra dominicana para que germine lo que se esconde. En el 47 aniversario de la interrupción del primer gobierno democrático que escogió la voluntad popular tras la caída de la dictadura de Trujillo, como dijo Bosch: ?la dignidad nunca muere?. Bosch es expresión de la dignidad duartiana.

El Caribe, 25 septiembre 2010.

2010-09-25 19:52:30