La financiación ilegal de los procesos electorales
En el desarrollo de los procesos electorales encontramos vicios y delitos electorales que son practicados por muchos de los actores del proceso político. Estas desviaciones, tanto en las organizaciones políticas como en el escenario electoral son las que van viciando tanto los procesos de elecciones como el proceso democrático en su conjunto, ya que producto de los vicios e irregularidades puestas en marcha por muchos actores políticos en el escenario de campaña y en el seno de las organizaciones políticas, el proceso político que viven muchas naciones latinoamericanas se ve influido, de mas en mas, por la corrupción, tanto en el Estado como en el escenario político y electoral.
La corrupción política, a diferencia de la corrupción que muchas veces matiza a los procesos electorales, tiene mayor incidencia después que el candidato ganador de las elecciones pasa a ejercer el control del gobierno. Esto ocurre así, porque en el desarrollo de los procesos electorales la financiación que hacen los diferentes sectores económicos y las instituciones públicas y privadas tiene su recompensa después que el candidato y la organización política ganadora pasa a tener control del gobierno y comienza a repartir el pastel que representan las riquezas del Estado.
En este punto la financiación de las campañas electorales pasa a ser decisiva en cuanto a los tipos de gobiernos que tendrá una nación. Cuando los dineros provenientes de la financiación electoral y política tienen un origen licito, es casi seguro que la sociedad tendrá gobiernos comprometidos con el desarrollo y el bienestar de la mayoría de ciudadanos, cuando ocurre lo contrario y los dineros de la financiación tienen un origen ilegal y provenientes de fuentes ilícitas hay poca posibilidad de realizar un gobierno que favorezca el crecimiento y el desarrollo del país, ya que el que invierte en una campaña electoral con miras a poseer mayores riquezas para ponerlas al servicio de los vicios causa graves daños a la sociedad y sus ciudadanos y ello como es natural se traduce en un proceso de involución , tanto del proceso político como del desarrollo democrático de la nación en cuestión.
Cuando las fuentes del financiamiento político son legales ocurre todo los contrario, ya que la financiación del proceso político con dineros lícitos da como resultados que quienes financian los partidos cuando son favorecidos por el candidato que gana las elecciones pueden invertir en sectores económicos que ayuden a la producción de riquezas materiales, para de esa forma contribuir al desarrollo de una economía nacional sana y sin los daños que causan los dineros provenientes de fuentes ilícitas de financiamientos, en la medida que las riquezas creadas por las fuentes ilegales de financiamientos contribuyen a crear un clima social de violencia y de inestabilidad en el seno de la sociedad, los altos niveles de criminalidad alcanzados por la sociedad en los últimos tiempos no son ajenos a esas fuentes de financiamiento político y electoral ilegal que ha favorecido a muchas organizaciones políticas en su ascenso al poder en Latinoamérica.
Los procesos electorales cuando son financiados por los dineros provenientes de fuentes ilegales vician todo el proceso político y democrático de un país , ya que muchas veces esos dineros provenientes del financiamiento ilícito son utilizados en los procesos electorales para la compra de votos y de conciencias, cuando ello ocurre los procesos electorales al estar viciados en su origen y en su fuente de legitimidad que son los votos de los ciudadanos vician también las instituciones políticas, sociales y económicas que sirven de apoyo al sistema político representativo y de esa forma la mayoría de instituciones que sirven de proyección y sostén de la democracia van cayendo en la falta de credibilidad, ya que la población va perdiendo la confianza en la utilidad de las mismas, por ello el dinero ilegal que llega a las arcas de los partidos políticos y a sus dirigentes va cavando, poco a poco, la sepultura del sistema de partidos y de las instituciones democráticas.
Cuando en un proceso electoral se compran cedulas y se cambia la voluntad de los representantes de los partidos políticos en las mesas electorales con los dineros que provienen del financiamiento ilegal, que no sólo proviene del crimen organizado, si no también de fuentes ilegales de financiamientos que se originan en la corrupción del Estado por parte de los funcionarios públicos, ello es sumamente perjudicial para la democracia y su sano desarrollo, ya que ello vicia los resultados de las elecciones y los gobiernos que son el producto de este tipo de procesos tienen muy bajos niveles de legitimidad en el seno de la población.
Aunque debemos reconocer que la corrupción expresada en sus múltiples formas y expresiones ha sido consustancial al desarrollo de las sociedades humanas, sin embargo también debemos decir que tanto en el desarrollo de un sistema político o económico lo más importante es que la tolerancia a la corrupción no rebase los limites, a tal punto que pueda poner en juego las funciones de las principales instituciones del Estado y que, al mismo tiempo, imposibilite también la obtención de niveles básicos de subsistencia a la gran mayoría de la población
Finalmente, cuando desde el Estado, a través del tribunal de elecciones, se toman medidas administrativas para favorecer a miembros de una organización política a que obtengan un determinado documento de votación, mientras se obstaculiza la obtención del mismo a los miembros de otras organizaciones políticas competidoras en es el proceso electoral, de esa forma también se vician los procesos electorales y políticos, ya que ese tipo de delitos electorales oscurecen la diafanidad y transparencia que debe rodear todo proceso electoral justo y auténticamente democrático.
Evelio Arroyo es sociólogo, abogado y escritor
Publicado del libro ?Campañas Electorales? de su autoría.
2010-09-27 05:19:22