Opiniones

Percival vs. trujillismo

Por Narciso Isa Conde

El trujillismo es una expresión criolla de la cultura despótica que no ha sido erradicada.

La secuencia política en ese orden ha sido: trujillismo?balaguerismo- leonelismo.

El leonelismo es el más reciente y moderno eslabón de esa cadena y el balaguerismo y el leonelismo son a su vez variantes del neo-trujillismo.

El leonelismo, heredados o no, tiene sus grupos de cortesanos. Entre ellos el ?vinchista? ha pasado por la tres ¨Era¨ y está desplegando su nueva generación.(1)

La decisión del general Rafael Percival de introducir un ?recurso de amparo? frente al retiro inconstitucional y malicioso impuesto en su contra por el actual mandatario, es un saludable gesto antidespótico dentro del ejercicio de un derecho de ciudadano.

Que yo sepa los militares son seres humanos y ciudadanos.

Por demás, el militar ?en retiro? pasa a ser un ciudadano civil no sujeto a disciplina u obediencia jerárquica-militar alguna, amén de que a nadie como ciudadano se le puede obligar a una obediencia contra la Constitución y las leyes, mucho menos impedírsele recurrir a los tribunales de la República para hacer valer sus derechos.

Hacerlo enaltece al general Pércival y esa actitud es un magnífico ejemplo para los militares abusados y atropellados por este régimen.

Pero resulta que uno de los voceros de los cortesanos ?vinchistas? de la ?nueva Era?, decidió intimidar al Poder Judicial, esgrimiendo que el mismo no debe ?involucrarse en examinar la legalidad o no de los decretos del presidente de la República de militares y policías puestos en retiro? y considerando que una decisión favorable ?podría crear una grave crisis en el país y resquebrajar la disciplina interna de las fuerzas armadas?.

En esa tesitura el presidente Fernández está por encima de todo, incluso de la constitución y las leyes, y el poder judicial no puede contradecir el poder ejecutivo aunque éste atropelle los derechos de ciudadanos militares.

La ?disciplina? es así enarbolada como chantaje para obligar a aceptar la violación de la Constitución en materia militar, y el miedo pasa a ser instrumento del poder personal absoluto.

¡Rompan filas y viva ?El Jefe?!

¿Pero quien se cree este abogado de la corte leonelista para decirle a los jueces que no se atrevan a hacer justicia en casos como éste?

Su reacción nos dice que Percival debe persistir en el camino emprendido y que todos los militares injustamente puestos en retiro deben defender su carrera y sus derechos ciudadanos.

Así se construye democracia y así se contribuye a arrancar de raíz la tiranía.

¡Vale!

(1) Vinchista viene de los seguidores de Vincho Castillo, connotado derechista anti-haitiano, ministro del gobierno de Leonel Fernández. Leonelismo viene de Leonel y balaguerismo de Balaguer (heredero político del Tirano Trujillo, inspirador del trujillismo). Vincho Castillo fue colaborador de Trujillo y de Balaguer y lo es de Leonel, quien relevó a Balaguer como líder de las fuerzas conservadoras mezcladas con otras.

2010-10-04 12:37:53