Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Nuestro estelar nadador de distancias, Marcos Díaz, unió a golpes de ideal, coraje y brazadas los cinco continentes y cosechó más de doscientas mil firmas de diferentes nacionalidades en apoyo a las Metas del Milenio con vistas al año 2015.

Ahora, en el curso de la Asamblea General convocada para analizar el avance logrado por los distintos países miembros al logro de las mismas, el Presidente Leonel Fernández admitió que República Dominicana no podrá alcanzarlas, tanto por factores internos como externos. En este último caso, la fuerte crisis financiera internacional que con mayor o menor fuerza, tocó sin embargo a las puertas de todas las economías sin excepción. Una crisis cuyos efectos se siguen sintiendo, incluyendo los propios Estados Unidos, donde se generó la misma y cuyo proceso de recuperación no solo se ha detenido sino que muestras amagos de entrar en una nueva etapa de recesión.

¿Cuáles son las Metas del Milenio? Aunque ya algunos medios las han divulgado, vale la pena seguirlo haciendo por cuanto la mayoría de los dominicanos, aunque oyen hablar de ellas, comentarlas y criticar el hecho de que no podamos cumplirlas, ignoran en qué consisten.

Las mismas fueron establecidas en el seno de la ONU en 1990 para culminarlas en el año 2015, o sea, a fin de ser desarrolladas en un cuarto de siglo. Estas Metas, por las que nadó Marcos Díaz y para evaluar las cuales el organismo mundial reunió a más de centenar y medio de Jefes de Estado y Cancilleres, son las siguientes:

Erradicar en un cincuenta por ciento la pobreza extrema y el hambre en el núcleo de población que recibe menos de un dólar diario, en nuestra moneda apenas 37 pesos.

Lograr la enseñanza primaria universal.

Promover la igualdad entre la mujer y el hombre y la autonomía de la primera.

Reducir la mortalidad infantil.

Mejorar la salud materna.

Combatir el Sida, el paludismo y otras enfermedades globales.

Preservación del medio ambiente.

Fomentar la asociación mundial para el desarrollo.

Sin que en modo alguno nos sirva de consuelo ni de justificación por nuestro propio atraso en el cumplimiento de esos objetivos, la triste realidad es que prácticamente ningún país, ni aún los más desarrollados, han logrado hasta ahora mantener el ritmo necesario para dentro de cinco años haber alcanzado a plenitud esas metas. Todos, en mayor o menor medida, se han quedado rezagados sin que, con independencia de factores propios, pueda desconocerse la grave, negativa e inesperada incidencia de la estremecedora crisis financiera global cuyas consecuencias todavía estamos padeciendo.

En cuanto a la reducción a la mitad de la pobreza extrema y el hambre real, no teórica ni mediática, que padecen más de mil millones de seres humanos de los seis mil que integramos la población del planeta, baste recordar que quizás con tan solo una disminución de apenas el 10 porciento de lo que las naciones gastan cada año en armas e instrumentos bélicos, alcanzaría para lograr la primera de las Metas del Milenio, no al cincuenta sino al cien por ciento.

Pero así de contradictorios somos los humanos que en tanto logramos avances impresionantes para tratar alargar y mejorar la calidad de vida, marchamos en igual medida pero en dirección contraria, creando nuevas modalidades e instrumentos de destrucción y muerte.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate@hotmail.com?

2010-10-04 13:34:24