Mario Rivadulla
Martes 5,10,10
Razón de sobra le asiste al ingeniero Euclides Sánchez, senador peledeísta por La Vega, al resaltar la importancia de la salud y la educación como prioridades y pilares del desarrollo. Un pueblo saludable y culto tiene trillada la mayor parte del camino que conduce al progreso y al bienestar.
Pero en lo que estimamos que el legislador oficialista no está bien orientado es cuando plantea desacelerar la construcción de obras de infraestructura por espacio de diez años, a fin de destinar dichos recursos a fortalecer esas dos áreas.
Si bien tenemos carencias en el campo de la salud y arrastramos significativos atrasos en el de la educación, no podemos olvidar que alrededor de un 35 por ciento de los dominicanos, según cifras oficiales, siguen estancados en la pobreza; que todavía un 15 por ciento de la fuerza laboral, también de acuerdo a las estadísticas del propio gobierno al que pertenece el senador vegano, se encuentra desempleada y que más de la mitad de los que reciben ingresos pertenecen al contingente de los calificados trabajadores informales.
Para enfrentar y reducir la pobreza y el desempleo, es preciso impulsar la economía, promover la inversión tanto nacional como extranjera y crear la mayor cantidad posible de puestos de trabajo estables. única forma efectiva de combatir la marginalidad y la exclusión social.
Para impulsar la economía: industria, comercio, agropecuaria, turismo, comunicaciones y servicios en general, las obras de infraestructura resultan un requisito esencial. Desacelerarlas equivale a entorpecer y frenar su desarrollo y esto es lo que menos necesitamos, sobre todo cuando todavía estamos sintiendo los efectos de la crisis financiera, el gobierno confronta un elevado déficit fiscal, arrastramos una balanza comercial desproporcionada e insostenible y tenemos que honrar el compromiso de una elevada deuda externa.
En un orden más directo, representaría afectar de manera significativa, casi ruinosa, la vital industria de la construcción que constituye uno de los factores de mayor dinamismo y valor de multiplicación de la economía al tiempo que de las más importantes fuentes de empleo.
De acuerdo reiteramos y tal ha sido nuestra postura sostenida en el tiempo, que se otorgue más atención y se destinen muchos mayores recursos a elevar los niveles de salud preventiva y asistencial por un lado y para mejorar de manera apreciable los bajos, casi vergonzosos, estándares de educación que arrastramos de gobierno en gobierno. Pero la vía propuesta por el senador peledeísta no nos luce la adecuada.
Las soluciones hay que buscarlas por otras rutas. Una de ellas pudiera ser la de someter la Administración a un proceso de austeridad, eliminando todo gasto supérfluo, suprimiendo botellas y privilegios, incluyendo el llamado ?barrilito? senatorial y haciendo una mejor distribución del gasto corriente. Es muy posible más que simplemente probable, que por ahí se logre un buen ahorro millonario para dedicar a los fines que propone el senador Sánchez. Si bien no alcance para cubrir la totalidad de requerimientos para disponer de una salud y educación aceptables, al menos sería un buen comienzo y un excelente argumento para reclamar y conseguir el apoyo del sector privado para tan esenciales propósitos.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate@hotmail.com?
2010-10-06 13:30:27