. En esta entrega deseamos conversar con los amigos lectores sobre las causas que dan origen a la crisis de gobernabilidad que ocurren en las naciones cuando las demandas económicas y comunitarias de la población sobrepasan la capacidad de respuesta de los gobiernos. En este sentido debemos preguntarnos: ¿Porqué los gobiernos no pueden atender las demandas de la población, de forma que se puedan minimizar los conflictos entre los gobernantes y los gobernados La respuesta a esta interrogante es que existen múltiples causas que van creando las condiciones para que esa imposibilidad se produzca.
En este aspecto, debemos señalar que los estados nacionales de muchos países pobres manejan recursos económicos insuficientes y esos recursos deben ser destinados a resolver problemas puntuales del propio Estado, como son el pago de la nomina publica, que muchas veces están abultadas porque pagan altos salarios a funcionarios públicos que no rinden ninguna función productiva a favor del Estado.
Otra causa, hermana gemela de la mencionada en el párrafo anterior, que viene a explicar el porqué se van creando las condiciones para que se agudicen los conflictos sociales en el seno de la población, es que muchos funcionarios no rinden ninguna función en la creación de riquezas que debe producir el Estado, con el agravante de que muchos de ellos son protagonistas, de primera línea, de actos de corrupción en la administración publica, que de manera recurrente , se denuncian ante la opinión publica.
La crisis de gobernabilidad camina de forma paralela con la perdida de legitimidad de los gobiernos, ya que cuando las demandas sociales se acrecientan, sino hay respuestas por parte del Estado a las mismas, ello da origen a que los ciudadanos retiren el apoyo que, en principio, dieron al gobierno, y como la legitimidad se fundamenta en el apoyo de la mayoría a los gobiernos, cuando esa mayoría comienza a retirar su apoyo al gobierno, de esa forma no sólo se da inicio a la perdida de legitimidad de éste, sino que al mismo tiempo se van creando las condiciones que dan origen a las crisis de gobernabilidad que de forma cíclica han ido ocurriendo en muchos países de la región.
El aumento de los deficits de gobernabilidad y la perdida de legitimidad en los gobiernos da origen, a su vez, a crisis en el sistema de partidos y por tanto en el sistema democrático, ya que cuando los conflictos sociales y comunitarios se agudizan, a tal punto, que obstaculizan las actividades normales de los gobiernos, ello se traduce en estancamiento de las instituciones publicas, las cuales al no poder desarrollar sus actividades propias de su competencia de forma normal, van perdiendo eficacia en la gestión que están llamadas a desarrollar, para mantener las diferentes instituciones del Estado funcionando, por ello el compromiso permanente de los gobiernos debe orientarse a evitar las crisis de gobernabilidad, porque ellas se traducen en crisis para todo el sistema político y social en su conjunto.
Otro aspecto que contribuye a profundizar los problemas de gobernabilidad en estas naciones, es el que tiene que ver con el manejo de los partidos políticos, ya que estas instituciones, como instancias intermedias entre el Estado y la sociedad, deben enfocarse en su principal objetivo que es su rol de intermediación, sin embargo en la medida que las organizaciones políticas se convierten en instrumentos al servicios de grupos políticos con intereses privados en la esfera del gobierno, de esa forma se impide que los ciudadanos participen, tanto en la estructuras orgánicas de esas instituciones y de paso se les impide participar en las instancias que sirven de medios para la distribución del pastel estatal.
Por ello la crisis de gobernabilidad no sólo se ve agravada por la ineficacia y la incapacidad de los gobiernos para dar respuestas a las demandas sociales de la población, si no también por la falta de operatividad y de visión de la dirigencia política para hacer de esas organizaciones verdaderos instrumentos al servicio del desarrollo económico, democrático y del bienestar del país, ya que esa es la única garantía para la supervivencia de estas organizaciones. En este aspecto debemos decir que el proceso histórico político que están llamados a jugar la mayoría de los países pobres de la región latinoamericana terminara por barrer con ese tipo de organizaciones para sustituirlas por nuevos instrumentos políticos democráticos que garanticen mayor participación y distribución de las riquezas entre todos los sectores que conforman estas sociedades y en la que cada uno tiene una función que jugar en la consolidación de las instituciones políticas y económicas.
Hay quienes han planteado que si los problemas de gobernabilidad ocurren porque el Estado no tiene capacidad de respuestas a las demandas sociales de la población, lo que se debe hacer es recurrir al establecimiento de sociedades cerradas, donde el autoritarismo pueda imponer su impronta y dar de lado a esas demandas de la población. Al parecer, quienes así piensan están perdiendo de vista que los problemas de la democracia se agravan, precisamente, por la forma cerrada en que los gobiernos autoritarios ejercen el control del Estado y la sociedad, por ello donde quiera que ha habido regimenes de izquierda o de derecha con características autoritarias en la dirección del Estado los problemas de gobernabilidad se han acentuado, producto de que la humanidad cuando ha cedido los espacio de libertad y bienestar conquistados, ha sido por que se los han arrebatado por la fuerza y no por su claudicación a defender los espacios de libertad y las conquistas económicas conquistadas.
Por esta razón, sólo la ampliación de los espacios democráticos puede fortalecer la gobernabilidad y evitar las crisis a que están expuestas estas naciones cuando son abandonadas a su suerte por los gobiernos, sin una guía política que se encargue de trazar el rumbo adecuado para disminuir el impacto que causan las crisis de gobernabilidad cuando no son enfrentada a tiempo por parte de los grupos que ejercen el control del Estado.
La propia dinámica que reflejan los acontecimientos políticos y sociales ocurridos en la región latinoamericana, en los últimos años. nos advierten sobre cuáles son las aspiraciones de las mayorías en este continente, y aunque la crisis económica y moral que abate a muchos países de la región retrasa los avances económicos, el bienestar y el fortalecimiento democrático de estas naciones, sin embargo ello no quiere decir que estas sociedades se hayan rendido en su lucha por la consolidación de las conquistas económicas y democráticas, sobre todo ahora que los medios de comunicación y el Internet sirven de apoyo al crecimiento y difusión de las ideas democráticas en el continente y el mundo.
Por ello, se advierte que, las instituciones políticas que continúen ancladas en el pasado, tanto en sus métodos de conducción como en la concepción que exhiben, en el sentido de que las riquezas del Estado son un patrimonio privado del grupo que detenta el poder, por eso si esa es la concepción que continua prevaleciendo en el seno de las organizaciones políticas que ?nos representan en el Estado?, todo apunta a que el proceso histórico político por venir ira dando de lado a esas instituciones políticas que sólo se han convertido en una carga para los ciudadanos que con su trabajo diario engrandecen a estos países, por ello si la carga que la población esta llevando en su espaldad, producto de gestiones de gobiernos pésimos e ineptos en la conducción de la cosa publica, ello como es natural dará origen , mas temprano que tarde, al cambio que anhelan la gente para superar la situación económica política presente, que esta reduciendo, de forma sustancial, la eficacia de los gobiernos democráticos y que de forma continua ahonda la crisis de gobernabilidad que esta y ha estado presente, por muchos años, en muchos países de la región.
Evelio Arroyo es sociólogo, abogado y escritor
2010-10-29 22:41:38