Opiniones

Los sistemas de partidos en las sociedades democraticas

En cualquier sociedad democrática los sistemas de partidos políticos juegan múltiples funciones en el desarrollo de la vida de los ciudadanos de una nación. Por eso en esta entrega deseamos conversar con los amigos lectores sobre las funciones que deben jugar los sistemas de partidos políticos a favor de la sociedad en que ejercen sus protagonismos y desarrollan sus actividades.

En este aspecto debemos decir que los sistemas de partidos surgen a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Es a partir de la segunda guerra mundial cuando estos comienzan a consolidarse como instrumentos que reúnen tres condiciones fundamentales que les servirán de base para su desempeño en el seno de las sociedades democráticas. La primera condición, propia de los sistemas políticos es que son el instrumento adecuado para organizar los diferentes sectores de la sociedad en sus estructuras internas de dirección. Otra función que ejercen los sistemas de partidos es la que tiene que ver con la comunicación que debe existir entre gobernantes y gobernados.

Dentro de las múltiples funciones de los sistemas de partidos esta la de la representación, ya que estos como instrumentos de mediación entre el Estado y la sociedad sirven para la conformación de la representación política de la sociedad en el seno del Estado. En este aspecto, debemos decir que los partidos desarrollan una competencia , tanto en el plano electoral como en el plano de la confrontación política, que se corona con la llegada de la organización al poder por medio de las elecciones, por eso la competencia democrática por el poder debe ser asumida por los actores políticos con una actitud de compromiso y de lealtad de cada uno de ellos hacia el sistema político que representa al conjunto de los partidos que lo conforman, por ello el sistema de partidos puede ser definido como el espacio de competencia electoral y política, que se desarrolla en un plano de lealtad e igualdad entre todos los partidos que escenifican sus actividades en el seno de la sociedad y del electorado. Ese espacio de competencia entre las organizaciones políticas debe tener como objetivo principal la obtención del poder y el ejercicio del mismo.

Los partidos deben procurar el beneficio del conjunto de la sociedad, o de una parte importante de ella, por ello debe ser una tarea de las organizaciones políticas la elaboración y promoción de proyectos de leyes, tanto estando en la oposición o en el gobierno, que satisfagan una parte importante de las aspiraciones de la sociedad, ya que si las organizaciones políticas asumen la posición de grupos o facciones con intereses particulares y aplican ese comportamiento en el seno del Estado, una vez llegan al poder, de esa manera destruyen los sistemas de partidos porque van matando la confianza que la sociedad deposita en esas organizaciones para dirigir el proceso político y social de la nación.

Esa es la razón por la que los actores políticos deben ver y concebir a las organizaciones políticas como instrumentos que sirven para organizar la opinión publica para que esta pueda expresarse ante los que tienen la responsabilidad de tomar las decisiones que hacen posible la gobernabilidad, por ello los partidos son instrumentos validos para servir de medio de transmisión de las decisiones adoptadas y ejecutadas por la elite política hacia el conjunto de la sociedad. Como podemos ver los partidos políticos son canales que transmiten un flujo de información en doble dirección, ya que estos al expresar ante el gobierno las demandas de la población se hacen interpretes de las mismas y cuando intervienen para que los gobernantes comuniquen sus decisiones de Estado a la sociedad, asumiendo ese rol se convierten en medios idóneos para el crecimiento de la democracia y la gobernabilidad.

Una condición necesaria en todo sistema de partidos es que están obligados a reconocerse el uno al otro en la contienda electoral y en las confrontaciones de carácter político que tienen que escenificar en el seno de la sociedad y el electorado, ya que son protagonistas, de primer orden, en la lucha por la obtención del poder, por ello para las organizaciones políticas es una condición necesaria que la lucha por el poder se desarrolle en el campo estrictamente electoral.

Lo fundamental en un sistema político es que los partidos y sus dirigentes sean leales al sistema democrático, reconociendo que las elecciones y el sistema electoral son los mecanismos básicos y de legitimación de los gobiernos, ya que son estos los que certifican y avalan la obtención del poder con el fin de que el mismo sea ejercido por el partido que gane las elecciones , por tanto el sistema de partidos es el producto de la competencia política leal que se debe desarrollar entre las diferentes fuerzas que compiten en el escenario electoral y político., por ello como los partidos políticos son instrumentos mediadores entre la sociedad y el Estado, de esa mediación se derivan sus principales funciones que consisten básicamente en: Lucha democrática por el poder, obtención legitima de cargos de representación en el Estado, los municipios y el Congreso. Cuando un sistema de partidos no satisface estas funciones deja de ser un instrumento efectivo de comunicación y mediación entre gobernantes y gobernados. Cuando ocurre lo contrario es un canal idóneo de comunicación entre la sociedad y el gobierno.

Hay un aspecto crucial que debemos abordar cuando analizamos el sistema de partidos y es el que tiene que ver con los cambios que van ocurriendo en un sistema político, ya que estos deben ser el producto de la evolución y desarrollo del proceso político y no una imposición por parte de los dirigentes políticos, sin embargo quienes mas influyen para que se produzcan esos cambios son los actores políticos y el electorado, ya que son los ciudadanos con sus votos los que determinan cuáles partidos juegan un rol importante dentro del proceso electoral y político. Como es natural los actores políticos organizados o no en partidos también influyen en las transformaciones que se van produciendo en las características de un sistema de partidos.

En cuanto a los partidos políticos que conforman el sistema en una nación debe haber un compromiso de respetar los espacios democráticos construidos y conquistados por las demás organizaciones, ya que si una organización violentara con las compras de votos o de voluntades el proceso de elecciones y el proceso político, de esa forma va destruyendo las reglas de juego de la democracia. Por esa razón se debe evitar, desde las organizaciones políticas, que sus dirigentes violen las reglas de juego que establece el sistema político para regular y dirigir los procesos electorales, ya que si llegaran al poder organizaciones políticas que no tienen vocación democrática, ello podría afectar sensiblemente al sistema político en su conjunto, lo que nos expondría al borde de tener sistemas políticos con un partido único. Perfilar sistemas políticos con un partido único reviste gran gravedad para la democracia, ya que aunque ese tipo de sistema trata de aparentar que las pequeñas organizaciones y voces disidentes tienen participación en el proceso político electoral, la verdad es que ello sólo se hace para vender la idea de que existen otras fuerzas políticas, cuando la realidad es que es que esas organizaciones y esas voces no tienen ninguna competencia ni fuerza para incidir en el aspecto político y electoral y de esa forma se somete a las naciones a la voluntad de organizaciones políticas de izquierda o de derecha que su único fin es monopolizar el poder del Estado de forma personal y autoritaria, obedeciendo sólo a la voluntad y capricho del monarca de turno.

Cuando los sistemas de partido único se instauran en una nación en vez de haber una transformación del sistema de partidos, lo que ocurre es la desaparición del sistema. Por suerte para la democracia en las últimas décadas hemos visto, especialmente en Europa, que muchos Estados que eran dirigidos por gobiernos no democráticos han ido pasando a formar parte de los gobiernos democráticos.

La regla de oro del sistema de partidos y de la democracia representativa es el respeto que debe haber entre todos los actores que conforman el sistema y que compiten en el escenario político y electoral, ya que si un solo partido monopolizara todas los mecanismos e instancias de poder para ponerla a su servicio y someter a las demás organizaciones políticas a sus designios, ello destruye los espacios democráticos y destruye, además, la confianza que los ciudadanos han depositados en el sistema de partidos y sus dirigentes. Por ello las organizaciones políticas deben ir dando pasos para ir corrigiendo practicas y métodos dañinos en su interior que, de mas en mas, desdicen de lo que debe ser un autentico sistema de partidos políticos al servicio de la nación y sus gentes.

Evelio Arroyo es sociólogo, abogado y escritor

2010-11-03 22:54:34