INSTITUCIONALMENTE, EL CAMBIO PLANTEA UN ANTES Y UN DESPUES EN LA VIDA DE LA UASD…UN SALTO AL PROGRESO
EL CAMBIO, COMO EXPRESIÓN DE UN ESTADO DE CONCIENCIA UNIVERSITARIA Y REPRESENTACION DE UN PROCESO, DE UN MOMENTO HISTORICO, APUESTA A LA EQUIDAD EN LA GESTIÓN Y EN LA PARTICIPACION INDIVIDUAL DE LOS ACTORES INTERNOS UNIVERSITARIOS; AL TIEMPO QUE FORTALECE LA VIDA ACADEMICA EN DEMOCRACIA DENTRO DE UN SUB-SISTEMA DE EDUCACION SUPERIOR COMO EL DE LA UASD, UNICO EN EL PAIS Y LA REGIÓN.
ALLANA EL CAMINO HACIA EL COMPROMISO COLECTIVO, COMO COMUNIDAD DE PENSAMIENTO AL SERVICIO DE LA NACIÓN; DEJANDO ATRAS LOS MODELOS INDIVIDUALISTAS DE DIRECCION Y LAS PRACTICAS DIVORCIADAS DE LA LEGALIDAD.
EL CAMBIO CREE EN LA FUERZA DIRECTRIZ DEL EJECUTIVO, BASADO EN CRITERIOS DE EFICIENCIA Y EFICACIA, NORMADO POR EL PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL.
CAMBIAR ES ENTENDER QUE LA RENDICION DE CUENTAS ES UN DEBER ETICO ANTE LA SOCIEDAD A LA CUAL NOS DEBEMOS. COMPRENDER QUE DAR CUENTAS ES UN PRINCIPIO MEDIANTE EL CUAL SE PROFESA RESPETO Y APRECIO AL PUEBLO DOMINICANO; QUE ES UNA ACCION DESTINADA A FORTALECER NUESTRA MISION INSTITUCIONAL Y CONSOLIDAR LAS BASES MORALES, EN LUGAR DE DISMINUIRLAS, CUAL ES LA TENDENCIA ACTUALMENTE.
EL CAMBIO NO ES PRIVILEGIO DE POCOS; ES PODER PARA TODOS, EN ORDEN Y AFINIDAD CON LOS PRECEPTOS JURÍDICOS DICTADOS POR EL PROCESO MISMO. ES RETORNAR LA SOBERANIA A LOS VERDADEROS PROTAGONISTAS DEL SUB-SISTEMA.
SU SENTIDO ABIERTO Y NATURALEZA COLECTIVA CIERRA LAS PUERTAS A LA COMPONENDA Y LA MANIPULACION. SUSTITUYE LA NEGOCIACIÓN POR EL DIALOGO CRITICO, SINCERO Y TRANSPARENTE.
Son éstas razones suficientes y sobradas para seguir perseverando en el camino del CAMBIO.
INSISTIR en el trabajo para RESCATAR la UASD y RETORNARLA de inmediato a su anterior CONDUCTA INSTITUCIONAL, dando preminencia a los ORGANISMOS COLEGIADOS de GESTION y REDUCIENDO LOS PROTAGONISMOS INDIVIDUALES que tanto daño han causado a la Universidad, suplantado la democracia y la creatividad participativa de los profesores en la identificación y propuesta de solución a los mas notorios problemas de la UASD, en general, y de los académicos y su familia, en particular.
Eso es lo institucional.
Los organos colectivos de Co-Gobierno nunca más deben dejarse suplantar. La UASD, por definición histórica, es una institución que apuesta a la dirección colegiada, desde sus más excelsas formas, hasta las más inferiores. Nadie individualmente ha de estar por encima de los mismos; en tanto que sus miembros deben gozar de pleno derecho, y tener la prerrogativa de ser informados a tiempo de todo cuanto ocurra en orden de importancia para la vida de la academia.
Eso es lo institucional.
El Consejo Universitario, por ejemplo, en el contexto actual, debe asumir su rol y retomar el control de la institución, hoy a la deriva. El Consejo Universitario no está subordinado al poder individual de nadie en la UASD ni fuera de ella, cuestión que saben cada uno de sus componentes.
El poder unipersonal y desbordado no ayuda al equilibrio en la institución ni a la equidad y transparencia que deben normar sus actos.
Este es un momento estelar…
Ahora, que hay un despertar de la vigilancia y pensamiento crítico del profesorado, focalicemos nuestra acción hacia la recuperación y fortalecimiento de la institucionalidad interna y hacia la reorientación y readecuación académica de la UASD.
El actual momento brinda una oportunidad de oro para reencontrarnos en el debate de calidad y las propuestas creativas e innovadoras, aprovechando TODOS los espacios internos y externos para colocar la recuperación de la cacademia como tema prioritario en la agenda propia y en la nacional.
Que la soberbia del poder unilateral en la UASD, la intolerancia y la falta de transparencia no sacrifiquen la sujetividad favorable al CAMBIO por el que clama la inmensa mayoría de los servidores universitarios, cansados al extremo de lo mismo: clientelismo, ilegalidad, falta de transparencia, anquilosamiento académico, cualquierización, poca calidad de vida y desprotección social, marginación, humillación y sobreexplotación profesoral, nepotismo, contaminación ambiental y degradación laboral, gastos desorbitados no prioritarios, dispendio, desorden generalizado, etc.
SI LA UASD ES EL NORTE DE NUESTROS PENSAMIENTOS Y ACCIONES…PODEMOS AVANZAR HACIA EL CAMBIO DE CALIDAD Y DE COMPROMISO.
¡¡¡LO LOGRAREMOS!!!!
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«Lenchy Vargas»
2010-11-09 19:52:58