Mario Rivadulla
Martes 8,11,10
Ayer, en base a un interesante y revelador reportaje publicado por el matutino El Caribe acogiendo las denuncias que por separado pero de manera coincidente hicieron varios propietarios de tierras en el municipio de Higuey, cuyas parcelas han sido invadidas por mafias armadas y los clásicos ?padres de familia,? dijimos que así como Moca es considerada como la meca de los medicamentos ilegales, la ciudad altagraciana se ha hecho famosa por ser un verdadero paraiso para los falsificadores de títulos de propiedad.
Hoy el propio periódico El Caribe dándole continuidad al tema, confirma lo que habíamos señalado ayer. Dada la importancia que reviste en tanto constituye una grosera y por lo general, impune violación del derecho legítimo de propiedad y por consiguiente del principio de Seguridad Jurídica, es preciso volver sobre el mismo.
El reportaje de hoy del diario de la mañana, resulta avalado y enriquecido por opiniones conocedoras y calificadas.
Una de ellas es la del doctor Wilson Gómez, desde hace años Director del Registro Nacional de Títulos, quien revela que tan solo en los últimos tres se han denunciado más de ciento cincuenta casos de fraude en la jurisdicción de Higuey, en varios de los cuales han participado políticos, jueces, policías y militares. No faltan tampoco abogados mañosos, notarios inescrupulosos y agrimensores tramposos. Que se sepa en ninguno de estos casos, se ha sancionado a los responsables.
El doctor Rafael Ciprián, Juez del Tribunal Superior de Tierras del Departamento Central, bien conocido por su rectitud, señala que los escándalos que se registran en Higuey adquieren variadas formas. Entre las que menciona el magistrado figuran: ocupaciones de inmuebles cuyos propietarios disponen de títulos legítimos; falsificación de éstos; títulos duplicados; actos de ventas imaginarias y otras muchas maneras fraudulentas. Una situación que de acuerdo al doctor Ciprián se ha ido agudizando en la medida en que el valor de la tierra en la zona se ha incrementando de manera significativa, debido al auge de la industria turística.
A las opiniones anteriores se suman manifestaciones del Fiscal de Higuey, Lucas Pérez, revelando que existen cartas constancias de terrenos que están en medio del mar, una situación parecida a la que se dio en el Estado de la Florida, hace algunas décadas, de gentes que de buena fé adquirieron terrenos que resultaron estar en medio de los pantanos de los Everglades, poblados de cocodrilos y serpientes, una estafa de la cual resultaron víctimas varios dominicanos. El fiscal higueyano menciona de manera específica la parcela 67-B en la zona turística Bávaro-Punta Cana, la cual consta de 25 mil tareas existiendo cartas constancias por nada menos que 100 mil, o sea, cuatro veces más, en el título pero sin tierras.
En la zona mencionada se está registrando de unos años a esta parte una verdadera explosión de inversiones turísticas e inmobiliarias. Cadenas internacionales, principalmente españolas, han sembrado de hoteles la misma y la construcción de apartamentos y residencias evidencia un auge sostenido. Extranjeros, muchos de ellos en retiro, vienen a residir allí atraídos por la bondad del clima, las playas y la simpatía con que son acogidos por los dominicanos. Con su presencia, no solo contribuyen a la economía local sino que constituyen la mejor propaganda a favor de la imagen del país y del sector turístico.
Hay que preservar esa impresión tanto en el caso de los extranjeros como de los dominicanos. Para ello es preciso que prime el principio de la seguridad jurídica tanto como de la ciudadana. Hay que poner freno a todo este desorden, este caos, esta desverguenza. Y sobre todo, terminar con la impunidad. Mientras quienes cometen estos fraudes y reciban la complicidad de aquellos que están obligados a evitarlas, sepan que sus crímenes quedarán sin sanción seguirán ocurriendo. Para detenerlos es preciso que sientan el pesado puño de la justicia y la afilada espada de la ley.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. telefuturo@hotmail.com.
2010-11-11 05:05:52