Mario Rivadulla
Jueves 18,11,10
Nos conocimos hace casi cuarenta años. A partir de entonces, la coincidencia del quehacer en los medios de comunicación y la de ocasionales intereses comunes fue anudando una creciente amistad fortalecida a lo largo del camino de la vida.
Inicialmente fue en Radio Cristal, entonces propiedad del desaparecido Elizardo Dickson, una de las emisoras más populares del país en la que fungia como Director de Prensa en la sesión de la tarde y él formaba equipo con Milton Peláez y Cuquín Victoria haciendo gala cada día, por espacio de una hora, de su inagotable ingenio para hacer reir en un programa totalmente improvisado.
Agotada aquella etapa, le seguimos la pista durante su incursión por el teatro y contados sitios de esparcimiento nocturno donde ya solo, ya con sus infaltables Milton y Cuquín, hacía las delicias de los asistentes, hasta llegar a aquel notable espacio dominical que fue ?El Gordo de la Semana?, donde hizo historia como el más influyente y de mayor peso que haya conocido la televisión dominicana. En él y a lo largo de varios lustros, dejó demostraciones, semana tras semana, de su enorme versatilidad como presentador, animador, entrevistador, comentarista.
Polifacético en las diversas exigencias de su trabajo, lo era también de carácter. Explosivo y reidor, iracundo hasta llegar a la rabiaca cuando se trataba de denunciar una injusticia, tierno hasta las lágrimas si de presentar el cuadro de un ser humano desvalido; tan pronto enfocando con seria precisión un tema de Estado o un apremiante problema social o reclamando obras para una comunidad como entregando una silla de ruedas a un pobre tullido o relatando una graciosa anécdota o improvisando un oportuno chiste. Su voz era respetada por todos porque brotaba del corazón y con acento de sinceridad.
Agotó todas las formas de actuación y en todas el éxito retribuyó sus esfuerzos. Su popularidad era tal que en una ocasión una acreditada firma de investigación que llevaba a cabo una encuesta para conocer las preferencias del electorado con vistas a la candidatura presidencial, incluyó su nombre. ¡Obtuvo una puntuaciónn sin precedentes, muy por encima de los politicos más conocidos y experimentados! Es que la gente creía en él.
Fue durante un viaje que dimos a La Romana tratando de concretar el que sería frustrado proyecto de adquirir una planta televisora, que me confió su intención de descontinuar ?El Gordo de la Semana?. ?Quiero descansar y dedicarle más tiempo a mi familia?. Para ello, había adquirido una amplia porción de terreno en la zona donde pensaba levantar la que sería su residencia permanente.
Un mal día nos golpeó la noticia de su enfermedad. Fueron meses de hospitalización y exigente tratamiento, de oraciones y ruegos de su familia y de sus amigos. De gozo, aunque con temor y reservas ante su regreso. Se ha dicho que fue en ese angustioso tramo de su vida que se reencontró con Dios, pero tengo la convicción de que Dios siempre estuvo con él y posiblemente fue a través de él que dejó escuchar su mensaje de amor y justicia en más de una ocasión para llevar aliento a los más necesitados.
Hoy que se nos ha ido tan a destiempo cuando pensábamos que aún tenía mucho que dar de si, después de luchar con su coraje de siempre contra la enfermedad que puso fin a sus días: el mundo de la comunicación y el espectáculo en sus formas nobles y elevadas pierde a su más notable y emblemático exponente; el país a un ciudadano ejemplar que dedicó su vida a sus mejores causas e intereses en tanto nosotros sentimos el vacío que nos deja la ausencia de un ser humano excepcional a quien tuvimos el privilegio de conocer, tratar y querer y que hoy gana dimensión de eternidad.
Descanse en paz.
TELEDEBATE. Telefuturo.Canal 23.?teledebate@hotmail.com?
2010-11-22 22:17:50