Opiniones

Juan Hubieres

Hace ya mucho tiempo que Juan Hubieres dejó de ser el sindicalista aguerrido que era el dolor de cabeza de los funcionarios del área del transporte de gobiernos sucesivos. Eso sí, no ha bajado la guardia en su rol de empresario del sector, y aplicando de vez en cuando los conocimientos que pudo haber adquirido en las aulas universitarias donde estudió cinematografía, bien que ha mantenido el guión de suspenso para saber ser y no ser, en rol protagónico en el control del transporte de pasajeros. Su Fenatrano lo ha catapultado económica y políticamente, llevándolo a ocupar una curul en la Cámara de Diputados, donde exhibe un nuevo look que a veces ni la fraterna Cocó se lo cree, sin el ya conocido ?yaquecito de kaki? ni la cachucha con la imagen del Ché Guevara aunque no ha abjurado de la copiosa barba canosa. A la Cámara, Juan llegó de la mano del PRD pero se deslizó por tercera e hizo su propio bloque, al estilo del Movimiento Rebelde. Y ya armó el primer rebú. Al devolver ?y hacerlo públicamente- los más de RD$400 mil en bonos para ?atender? a su gente en Navidad, Hubieres ha destapado una caja de pandoras poniendo al descubierto un barrilito de nuevo cuño que es muy probable que pudo pasar percibido. Ahora, según me cuentan, muchos de sus colegas ven a Juan con miradas que matan, tirándole cuchillitos?

En desgracia

Dicen que hay un conocido funcionario de Palacio en desgracia franca con El Príncipe, y corre de boca en boca la versión de su tropezón, porque aún no ha caido, con las más diversas vertientes. Su declive se hace notorio por la cercanía con que tradicionalmente venía despachando con el presidente Leonel Fernández, de cuya cercanía y entorno de repente se ha visto ausente, viajes al exterior incluidos. Las malas lenguas aseguran que algunos de sus colegas, incluyendo varios de los que tienen asiento en el Palacio Nacional, se frotan las manos de gozo en la creencia de que su reinado está concluyendo y el susurro ya es más que un abejoneo. Ignoran los que así piensan que a veces, nunca nadie está tan cerca que cuando los demás creen que se está lejos, mucho menos con figuras como las del jefe del Estado, que ha aprendido tanto de sus prohijadores Balaguer y Bosch que se torna indescifrable?

creaimagen.sa@gmail.com.

2010-12-14 04:19:41