Por Hector Olivo
Alrededor de mil 600 de los reportes diplomáticos tipificados como cables de los 250 mil documentos filtrados, provienen de la Republica Dominicana.
El periódico español El País, una de las publicaciones favorecidas por el creador del portal Wikileaks, que en principio comenzó a divulgar estos informes clasificados, dio a conocer dos de ellos.
Se trata de dos informes del ex embajador de los Estados Unidos en Republica Dominicana, Robert Fannin, con un sustento argumental muy pobre.
Hace acusaciones sustentadas solo en rumores, sobre lo que le dijeron , le informaron o que supone tal o cual comportamiento de las personas involucradas.
La fuerte inversión de capitales españoles en Republica Dominicana inclina desde el punto de vista periodístico a El País a escoger los seudo informes que toquen el tema turístico, por el interes que representa para los empresarios españoles dicha temática.
Hacen alusión a ex funcionarios del actual gobierno ligados a los aeropuertos y al Ministerio de Turismo.
Ambos es decir Andrés Vandehorst y Felucho Jiménez le han salido al frente a las imputaciones que le realizan y están reclamando mayores investigaciones.
El gobierno de los Estados Unidos se ha excusado ante el dominicano por el contenido de los mensajes filtrados, la embajada en Santo Domingo y el Departamento de Estado han canalizado las excusas y las explicaciones de que las afirmaciones no cuentan con su aval.
Eso en lo inmediato satisface al gobierno del Presidente Leonel Fernández, pero no asi a los señores mencionados. Sus honras se afectan y es correcto que muevan cielo y tierra con tal de limpiar su nombre.
Solo dos de los aproximadamente mil 600 informes se han dado a conocer, muchos de los políticos y lideres de opinión que se han cebado con los mismos, deben esperar que se den a conocer otros de los informes, porque fácilmente lo ponen a bailar en una fiesta que no le invitaron.
Este será un tema de debate aquí en el país y en otros litorales por largo rato por lo que los informes implican, pero de inmediato se tienen que sacar conclusiones.
Es el propio Estado rey del mundo unipolar que tiene que revisarse.
A la actual administración se le ha amenazado con dichas publicaciones con la que se tira por la borda sus acciones diplomáticas
Se ha dado un gran golpe a la democracia norteamericana.
De inmediato se puede vislumbrar que cambiará la historia de las comunicaciones dentro de la diplomacia.
Estos informes sin la observancia de normas y procedimientos establecidos para tales, deberán revisarse.
La delicadeza de los temas tratados, la naturaleza e importancia de los mismos imponen enfoques delicados y respetuosos.
Se deduce que las comunicaciones están al servicio de intereses, de competencias y rivalidades, pero tienen que ser respetuosas como se establece en la Convención de Viena sobre Las Relaciones Diplomáticas
El lenguaje diplomático es una reservada forma de expresión que evita las excentricidades y exacerbación.
En los documentos dados a conocer por Wikileaks las debilidades del lenguaje diplomático en las delegaciones norteamericanas, han quedado al descubierto.
Es lo que explica el irrespeto de insinuar trastornos siquiátricos en un jefe de Estado, contar las mujeres de un premiere europeo, la debilidad de carácter de otro Presidente del viejo continente y algún que otro cable que busca enemistar al mundo con competidores económicos de Estados Unidos.
Después de Wikileaks los diplomáticos del mundo serán más cuidadosos cuando envíen algo por escrito, buscarán nuevos sistemas de comunicación sin que se descarte volver a las citas «cara a cara? pese a las enormes facilidades de la tecnología.
2010-12-21 05:29:41