Opiniones

Informes de Wikileaks y reacción del presidente Fernández

Por Claudio Márquez

Muchos pensaban que el presidente de la República, doctor Leonel Fernández, no haría referencia al caso de los informes divulgados por el sitio Web Wikileaks, retomados por la prensa internacional para señalar a influyentes funcionarios y ex funcionarios del Gobierno dominicano en acciones de soborno y corrupción.

Conociendo, empero, la importancia concedida por el jefe de Estado a los medios de comunicación y a la divulgación de informaciones referentes a su Gobierno, era de esperarse una reacción del mismo. Ahí está.

En una postura que resta validez a los contenidos de estos informes, y puntualizando sobre todo que las documentaciones en cuestión ?no responden a una visión oficial de las autoridades norteamericanas?.

En su condición de abogado, el doctor Leonel Fernández sabe perfectamente que ningún informe de esta naturaleza llega a reputarse judicialmente, en primera instancia, como prueba o confirmación de lo sustentado, sino como punto de partida en torno al que pudieran entrar en contradicción tanto los acusados como el acusador.

La naturaleza no oficial de los informes divulgados por Wikileaks se acredita, en tanto, no solo en la ausencia de una notificación representativa del Gobierno norteamericano al dominicano, sino también en el modelo de comportamiento exhibido históricamente por sus emisarios y diplomáticos sobre el desempeño democráticos de los países en que prestan sus servicios.

Las distorsiones y luxaciones colindantes a informes de este género, han tenido casi siempre su soporte en apreciaciones y conclusiones de valor histórico, así como en la capacidad de las autoridades norteamericanas para ? en nombre del lazo diplomático ? entrometerse en los asuntos propios de los Estados con los que entablan acuerdos de ?cooperación y asistencia mutua?, pero sin dejar de considerar su jerarquía en el contexto de mando global.

Con una visión extraordinaria de lo acontecido alrededor de los documentos e informes clasificados estadounidenses, el presidente cubano Raúl Castro expresó la presente semana lo siguiente: ?El mundo ha recibido asombrado las escandalosas revelaciones de cientos de miles de documentos clasificados del Gobierno de los Estados Unidos, una parte de ellos muy recientes, sobre las guerras en Irak y Afganistán y, luego, sobre los más variados temas de sus relaciones con decenas de Estados. Aunque todos se preguntan qué estará ocurriendo verdaderamente y cómo podría relacionarse esto con los vericuetos de la política norteamericana, lo difundido hasta ahora demuestra que ese país, aunque disimule con una retórica amable, sigue en lo esencial las políticas de siempre y actúa como un gendarme global?.(Ver periódico Granma, edición del 20 de diciembre 2010)).

Efectivamente, en este tipo de informes subyace la imagen real de Estados Unidos y su afán por conservar su hegemonía mundial, razón por la que privilegiar en primera instancia la veracidad de la denuncia e, incluso, hacer de ella una ?bandera de lucha progresista?, no sea lo más inteligente. Procede sí, la investigación del hecho; la determinación de su rango de autenticidad, así como el examen de su contexto y el linaje del informante.

Estados Unidos se apura ahora más que nunca por dar lecciones de institucionalidad y democracia a los países bajo su señorío; sin embargo las implicaciones de sus relatos e informes no deben tomarse de forma lineal. Es la parte política más importante alrededor del paquete de denuncias divulgadas por Wikileaks, en el que aparecen citados y señalados como entes promotores de corrupción conocidos funcionarios y ex funcionarios del Gobierno del presidente Leonel Fernández, por lo que siempre entendí que éste no se quedaría callado ante la denuncia

*El autor es periodista.

2010-12-22 17:30:54