Por Cira Apitz, Especial para El Sentinel
January 1, 2011
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MIAMI ? ?
Conocido por muchos dentro y fuera de su Venezuela natal, amado por unos y detestado por otros, no se puede negar que el paso de Carlos Andrés Pérez por la presidencia de la nación sudamericana dejó profundas huellas en la historia de la política moderna gracias a su incansable vocación de servicio al país y a un inquebrantable compromiso con la paz y la democracia en el continente.
Apenas minutos después de que las puertas de la funeraria donde se velara el cuerpo del ex gobernante venezolano abrieran sus puertas al público, cientos de personas se congregaron para darle un último adiós a Pérez, quien en su féretro llevaba la banda presidencial.
El ex mandatario, que murió a los 88 años por un infarto el Día de Navidad, debía ser enterrado en el cementerio Lady of Mercy de la ciudad de Miami. Sin embargo, sus hijos (de su primer matrimonio) y familiares en Venezuela deseaban que sus restos fueran repatriados ? y así será.
Pérez será sepultado en Venezuela luego que los familiares del ex presidente en Miami accedieron a la solicitud de repatriar los restos al país sudamericano.
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«La familia Pérez Matos no va a controvertir la acción de la familia Pérez Rodríguez» de repatriar los restos, dijo la familia Pérez Matos en un comunicado.
«En la presente hora de Venezuela, el amor hacia ésta y hacia sus grandes hombres hay que prodigarlo. Repatriarlo es una manera de rendirle tributo, por lo tanto ni Cecilia Matos, ni sus hijas, María Francia y Cecilia Victoria, van a convertirse en obstáculo», añade la declaración.
Minutos después de emitir el comunicado, una de las hijas, María Francia Pérez, dijo que la repatriación no será inmediata.
Desde el fallecimiento los familiares en Florida habían expresado que cumplirían con uno de los deseos del ex presidente: no ser enterrado en Venezuela mientras el régimen de Hugo Chávez estuviera al frente del Estado.
Chávez en 1992 intentó derrocar al mandatario Pérez, sin éxito.
Esta semana la ya atiborrada sala de la funeraria se llenó aún más cuando se anunció que Diego Arria, ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas y amigo personal de Pérez, iba a pronunciar unas palabras; pero sus hijas Cecilia Victoria y María Francia Pérez Matos dijeron a los presentes que querían recordar al padre y no al político. Pidieron que a su padre se le recordara por el eslogan de su primera campaña presidencial, «Ese hombre sí camina, va de frente y da la cara», y que su muerte sirva para retomar la lucha por la democracia en Venezuela.
Antiguos compañeros de batallas, ministros, amigos e incluso adversarios políticos hicieron acto de presencia. Entre ellos el ex diputado por el partido Acción Democrática (partido en el que militó Pérez) y amigo personal Héctor Alonso López, el empresario Nelson Mezerhane, el presidente del Bloque de Prensa Venezolano David Natera, el ex ministro de Planificación Gumersindo Rodríguez y el ex viceministro de Energía y Minas Evanan Romero.
Entre los que viajaron a Florida para darle un último adiós se encontraba el ex gobernador del estado Carabobo Henrique Salas Romer, quien dijo que «Pérez deja una huella muy profunda en Venezuela. Tuvo la valentía de hacerle frente a una situación insostenible y de revertir los errores de su primer gobierno».
Agregó que «fue su impulso y solidaridad que hizo posible el proceso de la descentralización, y por haber iniciado una nueva etapa en la vida nacional fue sacrificado por su propia gente y por otros que no comprendieron el viraje del país. Hay una relación muy estrecha entre aquella canallada y lo que hoy acontece en Venezuela».
También estuvo presente el ex presidente de COPEI Partido Popular y ex candidato presidencial Eduardo Fernández. «Estamos despidiendo a un gran venezolano, un gran luchador que sirvió apasionadamente a Venezuela y que por dos veces se ganó la confianza del país. Fuimos adversarios, pero nunca enemigos».
Por su parte la periodista venezolana Patricia Poleo, exiliada en Miami, dijo que «a pesar de que Carlos Andrés Pérez envío a mi papá [el editor Rafael Poleo] al exilio en su segundo gobierno, yo considero que CAP se comportó como un verdadero demócrata cuando la historia así se lo exigió, enfrentó sus responsabilidades y es muy doloroso que en esta época un demócrata deba morir en el exilio».
El comediante Julio Gassette, de 65 años, residente del noroeste de Miami, opinó que «los venezolanos no nos dimos cuenta de ciertos adelantos que implementó Pérez. En total la gente no entendió ese cambio y de la salida de CAP de la presidencia es que pasa todo lo que vivimos hoy».
Se refirió así a que durante la segunda presidencia de Pérez se trató de impulsar un modelo económico de libre mercado (diametralmente opuesto a las políticas populistas que él puso en practica durante los años 1974 y 1979, coincidiendo con el boom de los precios petroleros), y que desataron protestas, intentonas de golpe y finalizaron con un juicio político que lo sacó del poder en 1993.
Tony Ortiz, de 47 años, residente de Charlotte, Carolina del Norte, estaba de visita en Miami y no se quiso ir sin darle sus respetos a CAP, quien fue «un gran modelo político, que cruzó las fronteras y nos puso en el mapa internacional. Además le dio la oportunidad a muchos jóvenes de estudiar gracias a la creación de las Becas Gran Mariscal de Ayacucho».
Para Luis Prieto, de 76 años, quien reside en Doral y preside la Federación de Organizaciones Venezolanas en el Extranjero (FOVEX), Pérez fue un gran amigo. Lo conoció en 1947 cuando su padre, Luis Beltrán Prieto Figueroa, era miembro de una Junta de Gobierno. «Siempre tuvimos una relación amistosa aunque no necesariamente siempre estuvimos de acuerdo en todo. CAP fue un hombre de grandes afectos y grandes lealtades, pero sobre todo fue un hombre enamorado de la democracia y de Venezuela».
Asimismo destacó los éxitos políticos de Pérez, como su protagonismo en el Grupo de Contadora, en los acuerdos Torrijos-Carter, que devolvieron el control del canal a Panamá, y a la lucha para terminar con la guerrilla comunista en Latinoamérica. «Él [Pérez] ya tiene su lugar en esa especie de panteón de grandes hombres civiles como Raúl Leoni, Rafael Caldera, Rómulo Betancourt y mi padre, entre otros», dijo Prieto.
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2011-01-02 01:59:09