Opiniones

Gabriel del Río en la OIT*

Saludamos el informe del Director General particularmente al afirmar «La voluntad política para asumir un nuevo paradigma del desarrollo, que apunte en forma más directa hacia el bienestar y el progreso de las personas, será crucial para garantizar el éxito del sistema democrático y, a nivel Internacional, para encontrar los medios de alcanzar una globalización más justa y equitativa. Es por eso que la cuestión del empleo no exige sólo respuestas técnicas sino también políticas».

La agenda Hemisférica de Trabajo Decente debería incorporar un balance de lo que ha sido el impacto de las políticas de liberalización comercial sobre el empleo, particularmente en cuanto al elevado número de Tratados de Libre Comercio Norte-Sur y Sur-Sur que han proliferado en la región durante el periodo en evaluación, los cuales se contabilizan en más de 60 a nivel de nuestra región.

Una de las lecciones aprendidas por las organizaciones sindicales a lo largo de la última década es que deben ser evaluados no solo los capítulos laborales de los Tratados de Libre Comercio, sino, también los capítulos de inversión y servicios, los cuales comprometen fuertemente el avance de un desarrollo sostenible centrado en la agenda de trabajo decente.

La declaración sobre la Justicia Social para una globalización equitativa afirma que la función de la OIT es evaluar dichos efectos con miras a que el empleo decente y productivo pase a estar estratégicamente en el centro de las políticas económicas.

En primer lugar, en muchos países de nuestra región la liberalización del comercio ha traído aparejada la especialización en productos basados en las llamadas ventajas comparativas naturales lo que ha provocado una dependencia de productos básicos y de manufacturas de bajo valor añadido caracterizadas por mercados sumamente competitivos, precios bajos, malas condiciones de trabajo y fuertes cadenas de suministros, todo lo cual limita el potencial de creación de empelo decente.

Para crear empleo decente y productivo, nuestros países deberían diversificar sus economías y generar ventajas comparativas en áreas con un elevado valor añadido, que permitan determinar qué combinación de las políticas comercial, industrial y de inversión dan lugar al empleo productivo y decente. La OIT debería promover estudios sobre el tipo de inversión que promueve elevados niveles de empleo pleno, productivo, estable y con derechos, en una palabra Trabajo Decente.

Tres temas cruciales vinculados al manejo de las políticas de liberalización comercial: En primer lugar, la necesaria evaluación de su impacto económico y sobre el empleo. Es preciso evaluar los TLCs y la liberalización del comercio sobre la base de su repercusión en el desarrollo industrial, la calidad de los puestos de trabajo y los derechos laborales. En segundo lugar, es importante solucionar los desequilibrios insostenibles que provoca en el comercio Internacional el hecho de que algunos países dependan exclusivamente de las exportaciones para crecer, mientras que otros dependían del consumo financiado mediante el endeudamiento.

Es preciso poner el acento en el crecimiento interno e impulsado por los salarios a fin de generar demanda y crear empelo. En tercer lugar, por lo que respecta a las ZFE, debería evaluarse su minima integración al resto de las economías y las condiciones de trabajo y derechos laborales prevalecientes en ellas, particularmente en materia de igualdad de género. La OIT debería promover la mayor realización y difusión de estudios como el recientemente realizado sobre ?Libertad Sindical y Negociación Colectiva en las Zonas Francas en el Salvador?, que permitan promover debates tripartitos para promover las normas fundamentales del trabajo, complementándolas con normas sobre salud y seguridad en el trabajo (SST), salarios mínimos y protección de la maternidad.

La OIT debería también analizar los Tratados Bilaterales y Regionales de comercio en proceso de negociación, evaluando su repercusión en el empleo y el trabajo decente, de conformidad con el mandato previsto en la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa y el programa Global de Empleo.

Las organizaciones sindicales de Centroamérica y República Dominicana, en su momento, manifestamos el impacto negativo que el CAFTA-RD tendría sobre nuestras economías y a nivel sociolaboral en nuestros países. A casi cinco años de su puesta en practica, solicitamos a la OIT el apoyo técnico y de cooperación para que de manera coordinada con la CSA y ACTRAV, se promueva un fortalecimiento de la participación de las centrales sindicales a nivel nacional y subregional en el proceso de seguimiento al Libro Blanco, a través del Proyecto de Verificación, que posibilite el identificar como enfrentar el tema de las violaciones a los derechos laborales en las áreas de: libertad sindical, género y discriminación, trabajo infantil, deficiencias en el ministerio de trabajo, y en los tribunales.

Resulta fundamental una revisión de los indicadores incluidos para la Verificación, así como una mejor sistematización de la información procedente de los sectores sindicales y de empleadores que condicionan el cumplimiento de los compromisos en cuanto a derechos laborales contenidos en el Libro Blanco, fundamentalmente los casos de libertad sindical y de otros Convenios fundamentales. La información básica de la matriz usada en los talleres bipartitos y tripartitos de Verificación proviene principalmente de los Ministerios. Eso es una limitación objetiva para el proceso. Sería recomendable una mayor participación de los actores sociales en la elaboración de dicha matriz de verificación.

El informe de Verificación debería también reflejar los problemas que a nivel de diálogo social prevalecen en Guatemala, Honduras y el Salvador, donde persisten instancias tripartitas excluyentes de las organizaciones sindicales y no legitimar supuestos consensos tomados en tales instancias.

Finalmente queremos recordar la difícil situación de nuestros hermanos de Haití, y de los trabajadores afiliados a la Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC), que siguen en prisión en Cuba, por defender precisamente la Libertad Sindical en esa hermana República, donde se violan sus derechos, como personas humanas, y como hijos de Dios.

Muchas Gracias

23/12/2010

*Intervención de Gabriel Ant. Del Río Doñé,

Secretario General de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC),

en el Plenario de la 17ª. Conferencia Americana de la

Oficina Internacional del Trabajo (OIT),

celebrada en Santiago de Chile del 14 al 18 de diciembre 2010

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