Aunque ayer hicimos mención al caso, creemos que dada la importancia del tema y del funcionario que lo planteó, merece hacer insistencia en el mismo.
Se trata de las declaraciones ofrecidas por el Director del Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa, licenciado Hotoniel Bonilla, en el programa que dirige el colega Pablo McKinney, del cual se divulgó una versión abreviada en la página interior de un matutino y que apenas mereció un atinado comentario en la columna que se publica diariamente en el periódico Hoy, bajo la firma del agudo analista Claudio Cabrera.
Según Bonilla, quien revela que lleva media docena de años estudiando el tema de la corrupción pública no solo en el país sino a nivel continental, nuestro sistema de justicia no está concebido para sancionar el sistema político.
Siempre siguiendo el hilo de la versión que apareció en la prensa escrita y que no ha sido ni desmentida ni modificada por el joven funcionario fiscal, acusaciones bien formuladas contra decenas, centenas de ex funcionarios no prosperan. Ni uno solo se encuentra detenido ni menos aún, sancionado por actos de corrupción.
Frente a denuncias de corrupción, concluye la información que recogimos y comentamos ayer y en la que nos parece necesario hacer insistencia hoy, Bonilla afirma que o no se investigan, o no se dan a conocer los resultados, o no se sancionan.
Más claro y contundente, no se puede hablar.
El tema de la corrupción ha estado presente, salvo muy brevísimos espacios, a todo lo largo de los distintos gobiernos que se han sucedido en el país, tanto en la época de Trujillo, aunque en este caso en voz muy baja ya que él era el principal depredador de la riqueza del país pública y privada, como en las décadas posteriores.
Pero nunca antes como en los últimos tiempos, se ha hecho tanta insistencia en el mismo ni ha habido una mayor toma de conciencia colectiva y de exigencia de ponerle freno. Las mismas más recientes encuestas, colocan hoy la corrupción a la que antes no se le concedía tanta relevancia pública, en la categoría de los principales males que aquejan al país.
Hoy, en los ciudadanos más conscientes y responsables de los distintos litorales de la sociedad dominicana, parece existir una más definida percepción de los enormes perjuicios materiales, sociales y morales derivados de lo que el finado Miguel Cocco calificó en más de una oportunidad, como la principal causa de la pobreza que afecta a tantos dominicanos.
De ahí, que cuando más apremiantes son los reclamos por ponerle freno y enviar a la Justicia a los responsables de actos dolosos, resulta de un impacto tan desalentador que sea precisamente el fiscal encargado de perseguir delitos de esta naturaleza y tanta gravedad, el que afirme públicamente que nuestro sistema de justicia no está en capacidad de enfrentar la corrupción del sistema político que en muchos casos, involucra también al sector privado. Esto nos coloca en una condición de total indefensión frente a los depredadores del erario público, a los pillos que levantan fortunas fabulosas a costa de los intereses del país gozando de total impunidad.
Una situación que recuerda el famoso cuento aquel de salir a buscar el ratón que le ponga el cascabel al gato. En este caso, por lo visto y de acuerdo a las revelaciones del propio Hotoniel Bonilla, harían falta muchos cascabeles para tantos gatos.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?Teledebate(a)hotmail.com?
2011-01-29 12:22:39