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EL TIRO RAPIDO Mario Rivadulla

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

El ex capitán y defenestrado capo de la droga Quirino Paulino guarda prisión en los Estado Unidos desde hace alrededor de seis años. Su caso no ha sido llevado todavía a juicio, aunque varios de los implicados ya han logrado su libertad después de haber llegados a acuerdos con la Fiscalía.

El propio Quirino se encuentra también en fase de negociación con la fiscalía, gracias a la cual ya más de dos decenas de familiares y parientes, incluyendo su pareja extramatrimonial, fueron acogidos en territorio norteamericano. Sin embargo, cada vez que al fiscal que lleva su expediente se le piden detalles del mismo por parte de los periodistas, responde invariablemente que el caso está en fase de investigación y hasta que no concluya no puede ofrecer ninguna información. De esa forma se evitan filtraciones que puedan contaminar tanto la labor de los investigadores como el mismo proceso legal.

Aquí hemos tenido un ejemplo reciente con el atentado a Jordi Veras. Por meses, la fiscalía, los cuerpos de inteligencia y su mismo padre, el conocido abogado Ramón Antonio Veras, quien participó activamente en todo el proceso de indagatoria resistieron el acoso de los medios de comunicación dando la impresión de no disponer de la más mínima pista sobre los autores del hecho criminal.

Un buen día, sin embargo, de manera bastante inesperada, se convocó a una rueda de prensa por la Jefatura Policial, la Procuraduría General y la Fiscalía de Santiago con la presencia del propio doctor Veras. Y en ella se ofrecieron todos los detalles del hecho desde sus mismos orígenes, presentando a los responsables intelectual y materiales. La señal era clara. La investigación había estado corriendo todo ese tiempo rodeada de la más absoluta discreción para no ofrecer el menor indicio a los culpables de que habían sido identificados y se seguían sus pasos. Y aunque todavía, según el doctor Veras, quedan cabos por atar, seguramente complicidades en el propio campo de la autoridad uniformada, el expediente presentado luce bien instrumentado es creíble y de seguro cuenta con méritos probatorios suficientes para obtener un fallo condenatorio en los tribunales.

No ha ocurrido así en el caso del vil asesinato del Teniente Coronel Casillas Medrano. Perteneciente a Asuntos Internos, teniendo bajo evaluación casi docena y media de expedientes, entre éstos uno que, según su esposa, le preocupaba y calificaba de ?algo muy grande? por el que le habían ofrecido y rechazado un soborno de cincuenta mil pesos, había razones de sobra para pensar que estábamos en presencia de otro contrato de muerte con la finalidad de silenciarlo.

Sin embargo, quizás cediendo a la presión mediática, la jefatura del cuerpo policial se apresuró a ofrecer en escasas horas, una primera versión del hecho como definitiva, atribuyéndolo a un intento de atraco por parte de tres jóvenes y la complicidad del taxista contratado para transportarlos, con la única finalidad de despojarlo de su arma de reglamento y de una valiosa prenda. Una explicación tan simple de un caso aparentemente tan complejo, motivó el rechazo de la propia familia de la víctima y generó todo tipo de suspicacias. La reacción de la cúpula policial fue sorprendente: informar que todavía las investigaciones no habían concluído.

Después de eso, la institución de orden público ha dado dos versiones más. La última, confirmando las inicial y restando al hecho toda posible motivación relacionada con el trabajo del occiso en Asuntos Internos, es cuestionada por el matutino El Día que la califica de fábula en cintillo principal de portada de su edición de hoy. Lamentablemente es la impresión que da.

No disponemos de razones para cuestionar ni poner en duda los resultados presentados por la Policía como propósito y ejecución del crimen. Pero la realidad es que son muy pocos los que le otorgan veracidad. Por el contrario, la inmensa mayoría abriga las más serias dudas al respecto y le resta credibilidad.

Frase añeja y manida es la conocida de la mujer del César, que no solo tiene que ser buena sino parecerlo. En este caso, aún cuando la versión policial respondiese a la realidad, debido al manejo público precipitado e inadecuado del caso no lo parece así a los ojos de la inmensa mayoría de la ciudadanía. Penoso pero cierto.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate@hotmail.com?

Martes 1,02,11

2011-02-03 03:56:39