Por Juan José E. Mesa Pérez
Secretario Organización del PNVC
Para aquellos que esperaban otra cosa que no fuera una perorata de más de lo mismo, y a lo que nos tiene acostumbrado el Presidente Fernández en sus 7 años cada vez que se dirige al País desde la solemne Asamblea Nacional, pueden quedar convencidos desde ahora y para siempre de que no habrá otra cosa hasta el 16 de agosto del 2012.
Si bien es cierto, que es válido, que ante la rendición de cuentas se puedan presentar los avances en los últimos cincuenta años, utilizando como marco de referencia la administración Trujillo, Leonel Fernández no debe olvidar, que el acuerdo firmado entre los Estados Unidos de América y la República Dominicana el 24 de septiembre de 1940, fue el que dió firmes pasos hacia el saneamiento de la economía dominicana, ya que a la llegada al poder de Rafael Leónidas Trujillo, en el año de 1930, encontró una severa crisis económica y una deuda externa que ascendía en ese momento a 16,000,000 de dólares. La deuda externa se amortizo mediante los mecanismos establecidos por el Tratado en cuestión y fue totalmente pagada a los tenedores de los bonos adeudados el 19 de julio 1947. Cosa que no ha ocurrido en el mandato del presidente Fernández, no obstante habla de enviar una carta al pleno de la ONU, sin ni siquiera estar al día con el pago de las cuotas al organismo. Vaya perla.
A juicio de Balaguer en el 1996 durante la ceremonia de Transmisión de Mando, este manifestaba que le entregaba un país también saneado cuando recurrió a la frase «…la Republica Dominicana es un avión listo para despegar». En consecuencia, el Dr. Fernández así como presento las cifras del crecimientos y logros de su mandato; debería también hacer las mismas comparaciones de los niveles de crecimiento del endeudamiento externo y privado, en que ha incurrido su administración.
El pueblo dominicano está cansado del mismo cuento. Ahora como mago del escenario, utiliza herramientas de distracción para ocultar las deficiencias de su mandato y recurriendo al silencio y a pausas prolongadas para forzar el aplauso de sus seguidores… Cabría preguntarse cuantas horas de ensayo requiere el programa de televisión «Rendición de cuentas del presidente» que se presenta los días 27 de febrero de cada año.
Hacer referencia la frase inmortal del Apóstol de la Independencia de Cuba, José Martí, cuando decía: «El sol quema con la misma iluz con que alumbra. El sol tiene manchas. Los agradecidos ven la luz. Los desagradecidos ven las manchas» hace poca justicia. El país requiere de un presidente que hable menos y haga mas, un presidente que twitee menos y gobierne mas. Un presidente que en verdad redoble esfuerzos en educación, en los demás pilares básicos de la competitividad y en el bienestar de las familias dominicanas.
La democracia no requiere de parlantes, si no de gobernantes que actúen con manos firmes en procura de asegurar y garantizar los derechos humanos de las personas, que luche sin importar banderas políticas contra la pobreza, la marginación y la exclusión social; promoviendo los valores que distinguen al ser humano para construir un nuevo país, mas prospero, justo y solidario.
Presidente, yo soy uno de tantos miles de dominicanos que piensa que otra Republica Dominicana es posible, pero, como el pueblo siente que esta gobernado, y, la forma que se habla de como se gobierna…, hay muchas diferencias. Solo hay que ser parte de la sociedad dominicana, para saber quien esta en lo cierto.
2011-02-28 04:57:29