Opiniones

Tasa sobre las Transferencias Financieras (TTF)

Ricardo Natalichio

Se vuelve a hablar en los diferentes espacios de convergencia de gobernantes y legisladores, de la posibilidad de reflotar la iniciativa del economista estadounidense James Tobin en el año 1971.

Se trata de la aplicación de un impuesto global aplicable a las transferencias financieras (TTF), a cada movimiento de dinero que se realice a través del sistema financiero.

La vieja idea de Tobin, luego de más de 25 años de ensueño en un cajón, fue reflotada en el año 1997 por Ignacio Ramonet, entonces director de Le Monde Diplomatique, desde donde propició la formación de la ONG ATTAC con la intención de impulsar su aplicación.

Según los expertos sería mucho más simple su puesta en marcha y su costo de recaudación sería insignificante. Países como el Reino Unido, Corea del Sur y Taiwán aplican impuestos similares con interesantes resultados.

Los montos que podrían recaudarse con la aplicación de esta tasa a nivel global son impresionantes. Si bien aun no hay nada definido y se habla de porcentajes del 0,005 hasta el 0,05, e incluso hay diferencias respecto a qué tipo de operaciones afectará, hay consenso en que podría recaudar cerca de los 400 mil millones de dólares al año y el propio FMI ha señalado que su aplicación es factible y que no supondría un problema para el sistema financiero.

Un momento decisivo será en noviembre de 2011, ya que culminará la presidencia francesa del G-20, por lo que los impulsores de la Tasa se encuentran haciendo todos los esfuerzos para encaminarla antes de esa fecha.

Mientras tanto la idea de la TTF sigue sumando adeptos, como Sarkozy de Francia, que además encabeza el G-20, Angela Merkel, Lula y Zapatero. Por otra parte, más de 350 economistas, incluyendo Jeffrey Sachs, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, firmaron una carta propugnando la Tasa.

Sin embargo, debemos estar atentos a quienes administrarán semejante suma de dinero y en qué se empleará. Por supuesto que la idea de las organizaciones ambientalistas y de derechos humanos difiere mucho de la de los gobernantes que la están impulsando.

Si la administra una institución financiera internacional, seguramente terminará sirviendo a los intereses del propio mercado, tapando los inmensos agujeros económicos del sistema y sólo unas migajas irán a parar a algún fondo para temas ambientales y sociales.

La opción contraria, la que impulsan las ONG y diferentes actores de la sociedad civil es destinar esos recursos a la lucha contra el Cambio Climático y contra la crisis alimentaria en el mundo. Serviría además para regular los excesos del mercado.

De modo que el sólo hecho de que la Tasa se concrete no nos garantizará haber dado un paso hacia delante, tendremos que esperar a ver si la bolsa se reparte entre los pobres o se convierte en un nuevo cambio para que nada cambie en realidad.

Ricardo Natalichio

Director de EcoPortal.net

2011-07-15 12:39:29