Por Narciso Isa Conde
El Partido de Liberación Dominicana es una especie de «Compañía por Acciones (C x A) muy rentable. El Revolucionario Dominicano (PRD) por igual.
El Reformista Social Cristiano (PRSC) quebró y está en venta por pedazos.
Los partiditos o empresitas satélites se venden por unidades o por pedacitos al mejor postor.
Esa conversión de partidos en empresas capitalistas, se ha acelerado con la privatización de la política dentro de la sociedad burguesa reestructurada a lo neoliberal.
Esas C x A cuentan con inversionistas dentro y fuera de sus filas, confluyendo en sus «activos» capitales de otras empresas (ya formadas al vapor, ya de vieja data ), entre ellas potentes consorcios extranjeros y narco-empresas.
Desde esos capitales se compran acciones de altísima rentabilidad cuando el partido, transformado en «C x A», logra apropiarse del Gobierno, Congreso, Alcaldías, Fuerzas Armadas, Policía, Banco Central, DNI y DNCD…
Danilo Medina puede ser tranquilo, trabajador, discreto… pero Danilo no está en capacidad de hacer algo diferente a la «C x A- PLD».
Hipólito Mejía puede ser espontáneo, gracioso, impetuoso… pero no va más allá de la «C x A- PRD».
Partidocracia corrompida, facciones oligárquicas voraces, mafias políticas, subordinación al imperio, narco-corrupción, generales delincuentes…son comunes a esas dos C x A.
Recuerden al hermano de Quirino precisando que su cártel había financiado por igual al PRD, PRD y PRSC.
Piensen en los generales – unos del clan del PRD y otros del PLD- con altas cuentas en la protección del tráfico de droga y el sicariato… miren a Danilo negando lo que le dijo discretamente a la Embajada estadounidense sobre el narco- financiamiento de esos partidos-empresas…miren los depósitos de los narcos en bancos de renombre….
Y llegarán a la conclusión de que el problema no es el color de la corbata de Danilo, los bigotes de Miguelito o la calva de Hipólito, si no un problema de clase y de claques, de grupos oligárquicos y mafias políticas en el poder, de imperio y súbitos.
Y esto no puede ser amputado con medias tintas; respetando el sistema y su institucionalidad carcomida, proponiendo tenues reformas que no reviertan privatizaciones, Constitución y leyes neoliberales… Sin fomentar rebeldías… sin impugnar impunidades, sin reemplazo del Congreso, refundaciones de cuerpos armados y sistemas judiciales y electorales podridos. Sin barrer con el modelo neoliberal dominante, sus TLCs y su FMI-gendarme.
2011-08-16 01:52:18