Un buen amigo me insistía en el fin de semana en su deseo de conocer las verdaderas razones por las que hay tantos reformistas que aspiran a la candidatura presidencial de esa organización para los comicios del año que viene, si todas las encuestas y sondeos que se han realizado hasta la fecha le otorgan un puntaje insignificante, que es lo mismo que decir ninguna posibilidad, a esa agrupación política. Razonaba mi interlocutor, y a decir verdad es un razonamiento que hace mucha gente, que si el PRSC se ha desgastado tanto que ni sus propios dirigentes creen que pueda «levantar cabeza» como para triunfar en las urnas, ¿cuáles intereses mueven a que tantos aspiren a la candidatura presidencial reformista?. Es cierto, me decía, que a mayor suma de votos mayor sería la capacidad negociadora del partido del gallo colorao, pero eso estaría condicionado a que la selección del próximo presidente de la república no se decida en la primera vuelta de los sufragios, programada para el 20 de mayo venidero. «Confgiar en que habría una segunda vuelta, donde cualquier número de votos sería apreciable para una negociación, sería algo así como abusar de la suerte, en el caso de los reformistas», me comentó, partiendo de la premisa de que «aquí todo indica que el proceso electoral se va a polarizar entre el PLD con su candidato Danilo Medina, y el PRD con su candidato Hipólito Mejía». Viendo así las cosas, y siendo el PRSC ?como lo ha sido hasta ahora- un aliado del peledeísmo, si el partido morado triunfara sin los votos coloraos en primera vuelta ¿para qué necesitaría de ellos?. Los que abogan por la participación del PRSC con candidato propio apuestan a que habría que buscarlos, desde el PLD y el PRD, en la eventualidad de una segunda vuelta. Es verdad que cada cabeza es un mundo…
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2011-09-25 22:43:02