Opiniones

Anécdota bohemia

Del funcionario y político «se ha vendido» públicamente más el aspecto jurásico y en cierto modo hasta rudo de su comportamiento personal que la parte bohemia que le es característica, y que lo retrata algo así como «un buen tercio». Y a ello es probable que haya contribuido en mucho su pasión por la didáctica, que él es de los que no barajapleitos y sus eruditas exposiciones, para lo que no es necesario que estén de por medio dos copas del(os) vino(s) que cuenta con mejor valoración entre los catadores ni las más exquisitas propuestas gastronómicas. Ahora bien, en las peñas vespertinas y hasta nocturnas de la bohemia in crescendo de la capital, la anécdota del momento y que genera las más sonoras carcajadas es la que da cuenta de la acción de nuestro personaje al arrebatarle el micrófono al animador del show nocturno para, con su erudición manifiesta, hacer una larga exposición para el público bohemio que apuraba tragos y tapas, «dando cátedras» sobre la historia musical de los ritmos tropicales y concluir con la intención de interpretar un bolero de Felipe Pirela «como tiene que cantarse esa canción, porque aquí son muchos los que dicen ser cantantes pero no cantan, sino que berrean». ¡Qué muchacho ese que ya no es tan muchacho..!

Generales®

Varios son ya en el país los generales® que tras abandonar los cuarteles se abrazan a la política con una vehemencia y entrega que asombra, ofertando pasión democrática y sugiriendo que se ejecuten acciones que bien pudieron hacer cuando comandaban tropas y no hicieron. Ahí se aplica con mucha propiedad aquello de que «una cosa es con guitarra y otra es con violín». Esos hombres de uniforme, de quienes se presuma no dejaron la disciplina y la prudencia olvidada en los cuarteles, deberían saber que hay quienes los monitorean y podrían sacarles cuentas comparando sus propuestas de hoy con su accionar castrense del pasado. ¡Aaateeenciiiooon..!

creaimagen.sa@gmail.com

2011-09-30 03:08:34