Opiniones

A Pleno Sol La Paz

Por Manuel Hernández Villeta

La paz en el mundo es una mera ilusión. Químera perdida de idealistas que desean que los hombres dejen de matarse.

No puede haber paz, mientras la principal fuerza económica de la humanidad sea la industria de las armas.

Las guerras son necesarias para que las grandes potencias puedan mantener la industria de la muerte y la sangre.

Los señores de la guerra alientan y propician los confictos. Muchas de las guerras han sido ejecutadas por los planificadores militares que ven necesario ampliar su mercado de exterminio.

Los conflictos se pueden descifrar como usted guste, pero detrás, más que religión, hay intereses económicos.

Prueba al canto son las guerras de Afganistán, Irak y Libia.

Detrás de cada uno de esos conflictos se encuentra la más poderosa maquinaria económica del mundo. No se extingue una guerra, hasta que no haya visto otro conflicto que le sustituya,

La Organización de las Naciones Unidas está de rodillas. Es una institución que luce hipertrofiada y una simple marioneta de las grandes potencias.

La ONU hoy sirve unilateralmente a los intereses de los Estados Unidos, aunque por el derecho al veto de los grandes, trata de partir el pastel, cuando se puede.

Muchas de las intervenciones militares de los últimos años han sido apoyadas por la ONU, o presta su nombre para dar legalidad a la acción de fuerza.

De ahí la pérdida de prestigio internacional de la ONU, que ya no se ve como un organismo representativo de la paz.

En Africa, con el hambre, la muerte y el abandono en cada metro de tierra, los mercaderes de la guerra hacen sus grandes negocios.

En la mayoría de los países africanos hay interminables guerras civiles, que son propiciadas por los señoes de la guerra.

Estos mercaderes de la muerte venden millones de pesos en armas, a guerrilleros que caminan descazos o en chancletas, y luego tratan de hacer labor humanitaria, para la seguridad de los refugiados.

Es imposible lograr la paz en la mayor parte del mundo, si son las naciones poderosas, las grandes potencias, las que implementan estas actividades para ampliar sus negocios.

El mundo de hoy necesita paz, pero para ello hace falta una nueva alternativa mundial.

Hay que superar las etapas de confrontaciones, donde sólo se beneficin las grandes potencias y a las naciones pobres se les dejan los muertos y los huerfanos.

En el mundo, pese al baño de sangre que hoy se da, surgirá paz y la concertación entre los seres humanos.

Que no se pierdan las esperanzas.

2011-10-09 22:38:32