Opiniones

A LA BUSQUEDA DE CONSENSO Mario Rivadulla

Todo apunta a que esta misma semana o a comienzos de la próxima, queden zanjadas las diferencias en torno a la situación originada en el Centro de Cómputos de la Junta Central Electoral por la renuncia de su ex Director, Miguel Angel García, alegando serias diferencias operativas con el Administrador de la misma, Franklin Frías.

A partir de la marcha de aquél, el nombre de éste se ha visto envuelto en un demasiado prolongado debate en torno a su permanencia en esa posición. Más adelante, al reclamo de sustitución del mismo, se sumó el del Director de Elecciones, Joel Lantigua, por parte del ingeniero Hipólito Mejía, aunque no de su partido.

Tanto Frías como Lantigua son funcionarios con largos años de ejecutoria y experiencia en sus respectivas posiciones y en honor a la verdad, como señaló editorialmente el vespertino El Nacional, en ningún caso los pedidos de sustitución han sido avalados por ninguna razón concreta y específica que los justifique. Tampoco fue sustentada la denuncia del propio candidato presidencial del PRD de un posible fraude en su contra.

El Presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, elaboró una propuesta para dar solución al tema del Centro de Cómputos, proponiendo dos subadministradores, elegidos de consenso con los partidos políticos, para compensar por duplicado la ausencia del renunciante García. La misma fue circulada entre las distintas agrupaciones reconocidas que terciarán en los comicios generales del próximo año y al parecer, goza de bastante aceptación.

Es evidente que de continuar siendo objetivo del mediático fuego graneado a que se ha visto sometida la Junta en las semanas recientes, se verán resentidas tanto su credibilidad como la del proceso electoral que está gerenciando y que hasta ahora, ha marchado a buen ritmo, prometiendo la celebración de unos comicios bien organizados y confiables.

Comprendiéndolo así es que el Cardenal López Rodríguez, con gran sentido de oportunidad, ha llamado a respaldar a la Junta. Otras voces de la jerarquía eclesiástica se han dejado escuchar en ese mismo sentido. Satisface que los partidos políticos, pero en especial el propio Hipólito Mejía, de cuyo seno han surgido los mayores cuestionamientos, se sumen al pedido cardenalicio y respalden un diálogo de consenso que debe ser manejado dentro del ámbito institucional del organismo electoral, del cual nunca debió haber salido.

Hay que insistir que es a la Junta y a los partidos políticos a los que corresponde el exclusivo derecho y el deber de acordar todo lo relacionado con el proceso electoral. Una solución negociada, de común acuerdo, es lo que procede en este caso y en cualquier otro en que puedan surgir diferencias. Tal es como está establecido en la legislación que le sirve de marco legal.

Abogamos porque así sea y porque de ese encuentro, surja una salida consensuada apoyada en hechos concretos, al margen de simples presunciones sin reales bases de sustentación, sospechas infundadas, caprichos o malquerencias.

El país ha disfrutado de elecciones ejemplares en las últimas citas cívicas, donde el pueblo ha podido ejercer el sufragio sin presiones ni exclusiones, con total transparencia y resultados que han sido de total aceptación. Es un camino sin retroceso. Y cuanto trate de entorpecerlo, desviarlo o colocarlo en reversa debe ser rechazado vigorosamente. Así lo requiere el fortalecimiento de nuestro sistema democrático.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. «teledebate@hotmail.com»

Mario Rivadulla

23 noviembre 2011

2011-11-24 23:26:56