El 2012 presenta un balance luces y sombras.
De entrada ha sido un año intenso, en particular por la muy debatida campaña electoral que culminó en una consulta muy bien organizada por la Junta Central Electoral que mereció el reconocimiento de observadores y organismos internacionales y que puso por nueva vez a prueba la vocación democrática del pueblo dominicano y su ejemplar ejercicio del derecho al sufragio.
Dos aspectos relevantes de este proceso respecto a los principales candidatos.
En Hipólito Medina su sorprendente recuperación política pasando de apenas menos de un cinco por ciento de aprobación al abandonar la Presidencia en el año 2004 a ganar primero la Convención del PRD para escoger su candidato a la Primera Magistratura lo que se ha convertido en semilla de discordia en el seno de esa agrupación y posteriormente, aún cuando derrotado, obtener más de un cuarenta y siete por ciento de los votos del electorado.
Y en Danilo Medina, su perseverante y laboriosa campaña donde proyectó la imagen de una figura responsable y en capacidad de manejar los delicados asuntos de Estado con acierto y prudencia. Su triunfo fue un merecido reconocimiento a su tenacidad, sus cualidades y una carrera política sin nubarrones que la empañen.
Pero también destacó dos aspectos fundamentales en el orden partidario que marcan la diferencia de estilos entre los dos principales partidos políticos del país.
Por un lado, la capacidad de cohesión del Partido de la Liberación Dominicana que una vez despejadas las incógnitas sobre su candidatura presidencial, cerró filas en torno a la figura de Danilo Medina. Esa disposición a superar diferencias internas en aras del interés común ha sido característica consistente de la agrupación oficial con posterioridad a los desprendimientos que tuvieron lugar en sus años iniciales.
Y por el contrario, la aguda división en el seno del Partido Revolucionario Dominicano manifestada a lo largo de la disputada competencia y que, al contrario del PLD que mantiene su misma vocación unitaria, se ha ido agudizando por el cada vez más enconado enfrentamiento entre Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía que ha estado consumiendo sus energías en una interminable disputa interna ha sido arrastrada la casi totalidad de su dirigencia y haciendo más distante la posibilidad de una reunificación.
Los efectos de la crisis internacional que se han reflejado en el descenso del crecimiento de la economía dominicana, si bien todavía mantenido a un nivel superior al promedio de la región. Pese a ello se ha conservado la estabilidad macroeconómica y ha sido mínima la variación de la prima del dólar en relación con el peso.
La indetenible expansión del gran comercio a despecho de la contracción con la frecuente apertura de grandes plazas y supermercados tanto en la capital como en el resto del país, algunas de nuevo sello como Agora y Sambil y otras pertenecientes a firmas de viejo y acreditado cuño como son La Sirena, Lama, Bravo y Cuesta, entre las más conocidas. Las inversiones realizadas alcanzan a cientos de millones de dólares sumando miles de nuevas plazas de trabajo al limitado mercado laboral y constituyen una muestra de confianza en el país.
Una más militante y decidida participación del sector empresarial en la marcha de los asuntos públicos, tanto en el plano económico y social como político.
También de destacar el mayor empoderamiento de la ciudadanía en asuntos de alto interés común como fue la exitosa campaña del cuatro por ciento a favor de la educación. Las nutridas marchas rechazando la violencia de género convocadas por el Ministerio de la Mujer y lasde fortalecimiento de la institución organizadas por la Iglesia Católica. Igualmente una mucho mayor toma de conciencia en contra de la corrupción y la impunidad.
El lado más oscuro del proceso corresponde al significativo déficit fiscal, consecuencia de un sobreexceso del gasto público y otros factores, entre los que destaca el costoso e insostenible subsidio al sector eléctrico.
En estos primeros cuatro meses y medio del gobierno encabezado por Danilo Medina sobresale como punto negativo el inevitable paquete fiscal que el propio mandatario calificó de «trago amargo», requerido para comenzar a reducir el déficit y calificar como sujeto de acuerdo y recibo de recursos frescos con el Fondo Monetario Internacional.
Y como medidas relevantes y promisorias, entre las principales, figuran:
La adopción de normas de austeridad y éticas para los funcionarios gubernamentales.
La decisión de abrir una cartera de crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas de diez mil millones de pesos. El apoyo al sector agropecuario. El declarado interés en la expansión de la industria turística agilizando su crecimiento. La titulación de tierras del Estado. Y el incremento de los programas sociales.
Pero sobre todo, el énfasis en la educación con la inclusión en el próximo presupuesto del 4 por ciento del PIB para la educación; el Plan Nacional de Alfabetización que abarcará a medio millón de dominicanos que no saben leer ni escribir; la construcción de 40 mil aulas, las primeras diez mil en el 2013 y de 400 mil pupitres escolares a cargo de la industria nacional; la idea de convertir las extensiones de la UASD en centros de formación técnica profesional y la muy acertada de traer especialistas extranjeros en Matemáticas, Español, Química y Física para capacitar a nuestros maestros.
Sus retos apremiantes para el 2013 se focalizan en mejorar la Seguridad Ciudadana, dar pasos consistentes para superar la crisis eléctrica sin lo cual no es posible el desarrollo,impulsar la economía para crear empleos única forma eficaz de combatir la pobreza y velar por el manejo honesto y correcto de los fondos públicos, en particular los destinados al sector educativo.
Para los ciudadanos el compromiso de enfrentar las esperadas dificultades del nuevo año con espíritu levantado y entusiasmo. Trabajando de firme podremos, como en otras ocasiones, superar todos los obstáculos y abrir caminos hacia un horizonte que tenga como meta alcanzable la construcción de un mejor país.
EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
29, 12, 12
teledebate@hotmail.com
2013-01-04 04:23:01