Por Manuel Hernández Villeta
El primer año de gobierno del Presidente Danilo Medina resume una etapa positiva de realizaciones y de dar pasos hacia el progreso y la institucionalidad.
En un año es difícil que un gobierno pueda concluir lo que es su programa básico, ni siquiera puede levantar las zapatas de lo que será su estructura central de gobernar.
Los males que sufre la República Dominicana vienen arrastrándose desde hace años, y no pueden ser solucionados en solo doce meses. Lo que se tiene que implementar es el inicio, es la zapata, son los pedestales, de que se está trabajando por el desarrollo nacional.
Uno de los principales problemas que heredó el Presidente Medina tiene que ver con la economía. Ha logrado mejorar las cargas económicas, pero ahora mismo el momento es de tomar nuevos impulsos. Hay que tener cuidado con cualquier aumento especulativo de la prima del dólar.
Danilo tiene que ser un malabarista. La economía no es igual para los empresarios que para el hombre de la calle. A los dos hay que presentarles soluciones. Los números del Banco Central hablan de desarrollo económico, pero en los colmados la gente grita por que no tiene para comprar su comida.
Hay que establecer un equilibrio entre los que tienen todo, y los que carecen de todo. El presidente Medina lo puede lograr, es un gran concertador, es un hombre de diálogo, y puede llevar a los empresarios a que inicien programas masivos de creación de nuevos empleos e inversiones.
Si se mejoran lo parametros económicos, habrá mas trabajo, mas facilidades para que la gente se gane la vida honradamente, y por consiguiente descenderán los índices de violencia. La persecución del delito no es sólo una acción policial. Hay que trabajar en la prevención, antes que en la utilización del plomo.
En este año escolar que se inicia el Presidente Medina pondrá en marcha la jornada extendida, en la cual él tiene muchas esperanzas. Hay que coordinar esfuerzos con los maestros, para que trabajen más y protesten menos.
Tengo mis objeciones a la jornada extendida, porque puede ser excluyente. No tenemos la suficiente cantidad de aulas para llevarla a cabo. Pero vamos a dar un voto de esperanza, a ver como se desarrolla el programa trazado por el presidente.
En un primer año no se puede analizar a un gobierno. En esos doce meses se está tensando la cuerda para comenzar a caminar. Ahora si hay que trabajar en los tres que quedan, para lograr un salto en el desarrollo nacional.
Un buen año para el gobierno, con muchas luces y algunos parpedeos y oscuridades. ¡A seguir trabajando!.
2013-08-15 22:47:41