De Hombres, Mujeres y Cosas, Opiniones, Portada

HAITI: UNA POSIBLE SOLUCIÓN

Por: Roberto Martínez

Conforme los datos obtenidos de diversas fuentes coincidentes o con algunas proximidades, el territorio haitiano esta geográficamente dividido en 10 departamentos, 42 distritos, 145 comunas, y 571 secciones comunales y, según criterios de organismos internacionales como la ONU, la CEPAL y el Banco Interamericano para el Desarrollo, esta aglomeración de personas sin fronteras, es la más indigente del mundo y la más desorganizada del planeta. Entonces, ¿cuáles acciones serían prioritarias en ese suelo hermano para sacarlos de su ignominia?

Desde mi óptica existen tres (3) maneras fundamentales para comenzar a crear una nación verdaderamente haitiana:

Primero: Organización social, política y territorial.

Segundo: Desarrollo educativo y tecnológico.

Tercero: Implementación de un plan de salud física, mental y sanitaria.

¿Como se lograría alcanzar estos objetivos?

Evidentemente que esta claque delincuencial existente ahora mismo en ese terruño no es apta para llevar a efecto esa magna tarea; lo cual nos conduce a realizar la siguiente propuesta:

Canadá, Francia, España, Inglaterra, Estados Unidos, Venezuela, Brasil, Taiwán, China e Israel deben gerenciar este proceso. ¿Cómo? De la siguiente manera:

La tarea central de estas naciones consistiría en documentar, carnetizar o cedular a todos y cada uno de los habitantes de las localidades que les haya correspondido, después de la distribución lograda por el conjunto y el consenso de las naciones actuantes, mediante el método que hayan empleado y el plan a desarrollar.

Canadá, Francia, España, Inglaterra y Estados Unidos asumirían la responsabilidad del desarrollo de dos (2) departamentos cada uno, con los distritos, comunas y secciones comunales que les correspondan; construirían un hospital cada uno y, como mínimo, dos escuelas de educación básica y media conforme las necesidades locales o las políticas educativas del lugar, si existe alguna. Estos hospitales serán construidos en uno de los dos departamentos que le haya correspondido a cada una de las naciones amigas.

El papel de China seria contribuir con el sistema de identificación individual por medio de la implementación de la tecnología que utilizan en su país y cualquier otra actividad que esa nación considere pertinente y las circunstancias y disponibilidad de sus recursos les permitan. Taiwán e Israel educaran a los hermanos haitianos en el aprovechamiento de su hidrografía y tierras cultivables, pues son trabajadores que la vida les ha enseñado, y ellos han aprendido, como “sacarles miel a las piedras”. Las demás naciones del mundo pueden enviar “un block para Haití”.

Si alguien me preguntase cual sería el rol de Republica Dominicana, le diría: Seguir aliviando el dolor y la miseria del pueblo haitiano, en nuestros campos de caña, plantaciones agrícolas y el área de la construcción en detrimento de nuestra mano de obra menos calificada y cediendo a sus parturientas el espacio en los hospitales que les corresponden a nuestras mujeres, así como cedemos a sus hijos las butacas y alimentos escolares que suple el gobierno para nuestros hijos. Mas no podemos hacer, aunque nos frían en alquitrán o adornen nuestros cuellos con un neumático encendido.

Roberto MartinezRoberto.Martinez@digecog.gob