Opiniones

A Pleno Sol Salto adelante

Por Manuel Hernández Villeta

A la sociedad dominicana le hace falta dar un salto adelante y entrar de lleno al siglo 21. Hay grandes lagunas en nuestro devenir histórico reciente, donde la mayor parte de la población vive en mentalidad del siglo 20 y un puñado de agraciados ya está en la era cibernética.

No puede haber pleno desarrollo donde campea la exclusión social. La fina utilización de las redes cibernéticas no pasa de ser un entretenimiento y creación de espejismos, cuando el segmento social que la utiliza es de analfabetos y semi-ilustrados.

La educación está estancada. Entrampados miles de niños y jovenzuelos, donde el desayuno y el almuerzo constituyen sus principales incentivos para acudir a clase. Muchas madres están conscientes de que si no fuera por el desayuno y el almuerzo, no enviarían puntualmente sus hijos a las clases.

No es una inversión de valores, es que no se están enseñando los valores. Nadie sabe quién fué y por qué se sacaron de las escuelas la moral y la cívica. Parecería que los planificadores del sistema educativo los consideran innecerios y faciles de tirar al zafacón.

Hoy vemos los resultados. Crece el irrespeto, la falta de seguimiento a los estudios y se revive el círculo trágico de la miseria, donde la mayoría tiene que echar el día labrando futuro con su fuerza bruta, sin tener tiempo de pensar en su desarrollo pèrsonal.

Para meter de lleno a los sectores vivos de la sociedad dominicana en el siglo 21 hay que poner fin a la exclusión social, y mejorar el sistema educativo, desde la primaria al bachillerato. Se tiene que ser el objetivo principal de la decada.

Pero para abrir trochas al optimismo y al renacer de la esperanza, se hace necesario vivir una realidad más placentera. Son las élites que se solidifican en este tipo de abandono, haciendo que todo se mueva en un círculo cerrado, casi imposible de romper.

El desarrollo no solo debe estar en el papel, sino que necesita tener manos y piernas. El grave problema de los dominicanaos en los últimos años, es que vemos el desarrollo como una partida de dominó, donde se juega, se gana o se pierde y todo sigue igual.

Los grupos marginados tienen hoy poco terreno de lucha, el abandono se apoderó de ellos, los eternos llamados grupos revolucionarios están en el reflujo permanente, y de ese sueño no despertarán más. Es necesario fomentar una nueva izquierda, sin compromisos con el pasado y con visión amplia del futuro.

Hay que trabajar desde hoy, ahora mismo, para lograr esa transformación, debido a que el futuro comienza en esta hora. El primer paso de ahora, será la columna central de nuestro futuro. El camino es encharcado, pero tiene salida.

2015-10-21 00:32:30