Opiniones

A pleno Sol Esos motoristas

Por Manuel Hernández Villeta

El perfil es traicionero. Buscar a posibles delincuentes por el ángulo de sus rostros o su vestimenta, es un absurdo. Pararse en una esquina y detener a los motoristas que son desagradables, podría caer en la violación de derechos constitucionales a la libertad individual y colectiva del ser humano.

Para detener a la delincuencia que es un tormento para todos los dominicanos no podemos caer en el tremendismo. Aplicar la máxima del perfil sospechoso a un ciudadano podría llevar a que los que tienen la cara fea no salgan de sus casas,

Los parámetros hoy de comportamiento son difíciles de precisar. La juventud se recorta el cabello en forma caliente, usa aretes, se tatúa, los pantalones acabados de sacar de las tiendas estan raídos, colocados a media nalga y su lenguaje es ofensivo de solo escucharlo, pero ello no debe dar el perfil de que se está delante de un criminal.

Hemos propuesto que se busquen alternativas y soluciones a los problemas generados por atracos, donde en un alto porcentaje hay dos personas encima de un motor. El vehículo de dos ruedas ofrece un desplazamiento rápido y la posibilidad de poder escapar, antes de que los agentes de la ley puedan cercar al delincuente.

Hace muchos años se aplicó la medida de impedir que dos personas se desplazaran en un motor y con el tiempo fue descontinuada. Hoy una aplicación de mano dura de control de las motocicletas podría se contraproducente. Es un medio de transporte de los más pobres, donde en el motoconcho se ganan la vida miles de padres de familia.

Se encuentran también los mensajeros, los que distribuyen alimentos, los que tienen las dos ruedas como su medio personal barato de poder ir a su trabajo. Es imposible establecer controles de las motos, sin enajenar la opinión de un segmento sensible de la población, que es el que en primera instancia se busca proteger.

Vamos a comenzar con medidas puntales. Hay que colocar un chaleco con la placa de la moto en las espaldas de los conchistas, de los mensajeros, de los distribuidores de alimentos, y de todos los que ofrecen un servicio en ese medio de transporte.

Hay que detener a todos los conductores de las motocicletas sin placa. Se tiene que iniciar una labor de vigilancia científica, en base a los informes que puedan ofrecer los colaboradores de la Policía, los ciudadanos testigos de un atraco, las cámaras de vigilancia y los vecinos de la zona donde se desplazan sospechosos.

Hay que controlar a los ocupantes de motocicletas, pero sin excesos ni pánico. No se olvide que cualquier medida que se tome es para favorecer a la ciudadanía, darle seguridad de que va a vivir en orden, por lo que la ola de atracos no se puede enfrentar sólo con el perfil que acuñan las autoridades.

Apoyo las medidas anunciadas por el jefe de la Policía para detener los atracos en moticicletas, siempre y cuando tengan acogida mis sugerencias. No podemos golpear más al pueblo pobre, llevándole a su carga de inseguridades la persecución porque encaja en un muñeco de ser un posible delincuente.

2016-01-17 22:55:41