Opiniones

A Pleno Sol Precios de alimentos

Por Manuel Hernández Villeta

Los altos precios en los alimentos de primera necesidad tienen que ser controlados. El colmado de la esquina se convierte con la especulación en el principal verdugo de todas las capas sociales. Los más pobres son las que están en la primera línea. Sin murallas que le detengan la especulación se adueña de la venta y compra de la comida.

Se podría perder el tiempo buscando culpables, pero no es el caso. Son millones de dominicanos los que no tienen la comida segura, y que de una forma u otra se les debe garantiza que puedan ingerir sus alimentos a tiempo.

Desde el gobierno se han tomado medidas de protección para los estudiantes, con la integración a las aulas de la tanda corrida y el desayuno y el almuerzo escolar. También se dan facilidades especiales a las amas de casa y a los envejecientes, con tarjetas de protección.

Todo eso está bien y lo aplaudimos. Pero es necesario, urgente y vital que se controlen los precios de los alimentos de primera necesidad, que no se dejen las fluctuaciones de los precios al libre capricho de los almacenistas y de los detallistas. Ellos están abusando de los consumidores.

Para elaborar precios justos para los productos hay que conocer sus costos de producción. Nadie lo sabe o por lo menos no es señalado públicamente. Se aumentan precios sin explicaciones y sin que a nadie parezca importarle controlarlos.

El Banco Central produce todos los meses un listado de lo que cuesta la canasta popular, y en algunos casos sobrepasa los 20 mil pesos mensuales. No hay allí alimentos que se puedan considerar de primera ni para gustos sofisticados o refinados, sino sencillamente el caldero diario de fonda.

Hemos propuesto en varias ocasiones, y nadie ha hecho caso, que se establezca un listado de productos de primera necesidad y a estos se le ofrezca toda la protección posible. De esa forma se garantizaría que la clase media baja, los pobres de solemnidad, podrán comer siquiera dos veces al día.

Este no es tema de campaña, sino de protección a los más necesitados del país, y a una clase media que se proletariza por los crecientes aumentos de los comestibles, medicinas y la inflación que destruye sus salarios de por si congelados desde hace años. Seguimos esperando que haya protección a los consumidores y que se controlen los precios de los alimentos.

2016-03-14 00:03:47