Opiniones

A Pleno Sol Autoridad electoral

Por Manuel Hernández Villeta

La única institución con responsabilidad de organizar, vigilar y estructurar las elecciones, es la Junta Central Electoral. No puede entregar esa autoridad en manos de mal llamados representantes de una inexistente sociedad civil ni a gobiernos extranjeros.

Mantener posiciones firmes dependerá del pleno de la Junta y muy en especial de su presidente Roberto Rosario. Reciben los jueces electorales muchas presiones, pero ello es atinente al cargo que tienen. Ahora les toca demostrar su reciedumbre y honorabilidad.

Creo que en las venideras elecciones el voto debe ser electrónico. En esta era de la cibernética, donde hasta los niños saben manejar una «tableta», no hay justificación para contar los votos manualmente.

Sea manual, o sea electrónico, el voto siempre estará a expensas de cualquier trasiego o intento de trastoque. Lo único que lo evite es la responsabilidad de los encargados de mesas, buenos delegados políticos, un centro de cómputos dirigido por serios profesionales y una Junta Central Electoral actuando con rectitud.

Lo que se tiene que contar es con la imparcialidad y la responsabilidad blindada de una JCE que se imponga a cualquier posición personal o grupal, y que el resultado de los comicios sea en base a los votos echados en las urnas.

En la República Dominicana hay libertad de expresión y de prensa, razón por la cual todo el que quiere manifestarse y dar a conocer sus ideas lo puede hacer. No hay violencia callejera motivada por razones políticas, por lo que a nadie se le impide levantar los colores de su partido.

En consecuencia, se debe tomar como un chiste del partidismo electoral cualquier planteamiento de abstención, o sea de que grupos políticas dejen de participar en las votaciones.

Hasta el momento, la presente ha sido una de las campañas políticas más tranquilas y en orden que ha vivido el país. Los candidatos han levantado un lenguaje aceptable y sin mayores ofensas. Desde luego, hay una que otra palabra fuera de tono o uno que otro bofetón, pero no estamos en una ceremonia religiosa en un convento de monjas enclaustrada, sino en la lucha por el poder.

A los que quieren ser observadores por encima de la Junta, que se queden en sus casas, o en su país de origen. Este es un proceso donde deben participar todos los dominicanos, y los demás sobran. Y la gente de una mal llamada sociedad civil, que sigan con teorías de tertulias de café y dejen avanzar a la democracia.

2016-04-26 00:13:32